El triunfo inobjetable de Lilia Cedillo en las elecciones internas de la BUAP no sólo es un éxito, una fortuna y un logro para los trabadores y los estudiantes de la máxima casa de estudios, es el logro colectivo de una comunidad que ahora tiene enfrente a un compromiso de superación y sacrificio para hacer de este episodio un parteaguas hacia la excelencia.
Ya es 11 de septiembre, el proceso culminó y los estudiantes y trabajadores universitarios empujaron con fuerza, y el único fracaso fue la pasividad, los estudiantes y trabajadores vencieron las falsas pasiones y los miedos mezquinos.
Ganó lo que será la transformación personal de todos y cada uno de los alumnos que forjarán sus nuevos destinos.
Pero también se derrotaron los odios, los intentos de desestabilización.
La universidad es el pueblo, el compromiso futuro que representa el desarrollo. No hay mejor proyecto que la educación para un país, para vencer la sumisión y la conformidad, el muro en contra de los intentos autoritarios de estructuras impersonales.
Efectivamente, Lilia Cedillo arrasó, pero al ganar, su triunfo no es un festejo, sino un compromiso para asegurar la estabilidad y la grandeza universitaria.
Quizá no se ve porque no es tangible, pero es un avance del pensamiento para vencer las estructuras impuestas en nuestros tiempos violentos para el individuo actual.
La victoria de Lilia Cedillo para el periodo 2025-2027, es resultado de la superación del paro universitario, motivado por falsos líderes que buscaban la aprobación insana, mediante la inestabilidad y la intervención que tenía el objetivo de anular la autonomía de la máxima casa de estudios.
Lejos del ruido de las protestas artificiales, ganó el espacio para la inteligencia, adaptada a la actual legislación universitaria.
No es un dato menor, la BUAP es una mega universidad con 124 mil estudiantes, con más de 5 mil profesores, y 179 miembros del consejo universitario, quiénes tiene la oportunidad de dar nuevos pasos hacia el futuro para consolidar la grandeza de la comunidad universitaria de la BUAP.
Estoy en condiciones de afirmar, que ganó la comunidad universitaria de la BUAP.





