Por Rubén Díaz Avelino
A Pepe Chedraui la repudian en Morena, ya nadie lo quiere.
Y si eso no fuera suficiente, el alcalde ha logrado unir, pero en su contra al PRI, al PAN y a Movimiento Ciudadano con su puntada de pedir autorización para un préstamo de 440 millones de pesos.
Todos lo saben, quiere ese dinero para su pírrica pre campaña que sólo él y los intereses creados de su grupo, creen que puede suceder.
Pepe Chedraui quiere ver gotitas de esperanza rumbo al 2027.
No por algo, todos, los de su movimiento y los de la oposición, quieren transparencia, precisamente lo que no ha tenido el alcalde a lo largo de su administración.
Y también tienen razón propios y ajenos, que Pepe Chedraui, no sabe administrar.
Cuando llegó a la administración municipal, se inventó un hoyo financiero que luego le comprobaron que no existió; posteriormente pidió un crédito de 550 millones de pesos, para pavimentar toda la ciudad, tal y como lo prometió en campaña, pero no con el presupuesto de más de cinco mil millones de pesos en su primer año de gobierno, fue capaz de cumplir su promesa, a lo mucho a pavimentado y tapado baches en un 10 por ciento, no más.
Lo único que ha logrado Pepe Chedraui, es demostrar que no sabe ejecutar el presupuesto.
Incluso, y todos lo saben, el Gobierno del Estado tuvo que hacerle la chamba y pavimentar más de cinco mil calles.
Y ni aún así, el alcalde tuvo la capacidad de ponerle algunos centavos al trabajo del Gobierno del Estado.
Quiere pedir 440 millones, pero tiene más de mil millones en bancos, peor aún, en el primer año de su administración, ni siquiera pudo ejercer 555 millones del presupuesto.
Pero que tal para las fiestas navideñas, ahí sí destinó más de 10 millones de pesos; y para los medios de comunicación que le aplauden todo, hasta que quiera ver gotitas como ellos, gastó 50 millones de pesos, que por lo que se ve, el dinero pagado a los medios se fue, literalmente a la basura.
La realidad, es que lo que Pepe Chedrui quiere, es quedarse con el moche millonario del préstamo, pues los bancos le darán su parte por el dinero que generen los intereses de 440 millones, ese es su objetivo.
La desesperación de que no va a ser tomado en cuenta para la reelección, lo llevó a pensar en el préstamo para por lo menos quedarse con algo de dinero, unos 200 millones de pesos por pedir el préstamo.
Eso sin contar que en caso de que haga las obras que ni el sabe cuales pueden ser, ahí le toque el 10 por ciento.
Un negocio redondo el endeudamiento.
Según, su argumento, el dinero del préstamo es para obras, pero ya todos vimos que las obras las hacen los ciudadanos, los pone a trabajar y el se adorna con sombrero ajeno.
Un ejemplo, la obra del bulevar Atlixco, ya quedó, y muy bien, pero esa la hizo el Gobierno del Estado, sin que el Ayuntamiento ayudara con dinero o con horas hombres, tampoco con maquinaria y mucho menos con abanderamiento de patrullas.
Literalmente, a Pepe Chedraui, la ciudad de Puebla, le vale madres.





