Por Rubén Díaz Avelino
El mercado Morelos se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para Puebla, pero al mismo tiempo una maquina de dinero para el presidente municipal de Puebla Pepe Chedraui.
Aún no lo sabemos, pero pronto se podría saberse hasta dónde llega la colusión de la autoridad municipal de la capital poblana, con los maleantes que tienen bajo su poder al Mercado Morelos; hace cuatro días las fuerzas del orden del Estado, se vieron impedidas de llevar a cabo un operativo por aire y tierra, y literal, fueron confrontados.
Para todos es sabido que el Mercado Morelos no sólo representa votos para Chedraui, sino dinero y quizá hasta una fuerza de choque por si el alcalde se siente marginado de la competencia interna de Morena para las elecciones de 2027.
Es evidente que hubo un «pitazo» de policías municipales, o expolicias o «madrinos» que son el vínculo entre la autoridad municipal de la capital y el crimen organizado que el operativo que se aplicaba. La reacción de rechazo a las fuerzas de seguridad, por parte de los malsoso de ese centro de abasto, no fue una casualidad.
Es evidente que quizá no sólo policías, expolicías o madrinas estaban al tanto, sino funcionarios o trabajadores del sindicato del Ayuntamiento, que cuenta con un grupo de exmilitares manejados por el líder charro Gonzalo Juárez Méndez, quien se dedica a erosionar acciones de gobierno para demostrar que el gremio es un mal necesario, y más que sindicato, es la formación de un grupo criminal paramilitar.
Y es que el mercado Morelos, es una de las principales fuentes de economía subterránea o negra que hay en la ciudad, porque genera recursos de dudoso origen. Ahí, en ese mercado circulan a diario miles de productos y mercancías que se adquieren con dinero en efectivo, lo que facilita el lavado de dinero y la evasión fiscal que en la ingeniría macro del recurso representa “moches” y “entres”, para la autoridad municipal, recursos oscuros que se convierten en la base de una parte de los gastos que pretende destinar Pepe Chedraui a su pretendida reelección.
Uan parte de los recursos de la extorsión y el narcomenudeo, son una ingeniría perversa que genera una economía paralela para favorecer actividades pre electorales del edil.
Pero cuando los vínculos entre una autoridad municipal, como la de Pepe Chedraui, con las mafias, como el Mercado Morelos, ponen contra la pared al Estado, que tiene el monopolio de la fuerza y la ley, pero de pronto se topan con un mercado que está convertido en el bastión de la delincuencia, la responsabilidad debe de recaer necesariamente en la autoridad más próxima, que en este caso es el nefasto e infumable Pepe Chedraui.
Este alcalde le ha causado más daño al Gobierno del Estado que la misma oposición.
Desde el área de Vía Pública, se construye un padrón de puntos generadores de recursos económicos que antes eran la caja chica, ahora son la caja frande del alcalde; peor aún, ese padrón también es construído como una fuerza electoral de maleantes, que sigue el modelo «RochaMoya».
No hay que olvidar que unos meses después de que empezara su administración, el alcalde Pepe Chedraui permitió que la Secretaría de Seguridad Ciudadana del municipio, fuera penetrada por el narcotráfico, incluso murieron dos policías ejecutados en la colonia Del Valle, y si el alcalde no lo sabía, necesariamente debió haber renunciado.
Y si lo sabía, como seguro fue, debió ser llevado detenido para estar preso por lo menos unos 20 años, por sus nexos con el narco.
Según se desarticuló el Grupo Roca, implicado en esos dos homicidios, pero la realidad es que sólo eliminaron el nombre, pero el Grupo Roca sigue vigente, pero sin nombre.
Sea una, o, sea otra cosa, Pepe Chedraui es el responsable de que el Mercado Morelos esté bajo el poder del crimen organizado.
La primera autoridad que estaba obligada en saber el nivel de fuerza y capacidad de reacción de los vendedores apoyados por pandilleros e integrantes del crimen organizado, en el operativo de hace cuatro días, era el municipio.
Pero desde el municipio se utilizó esa información para favorecer al crimen organizado que tiene bajo su poder al mercado.
Pero como el municipio no tiene autoridad, tampoco cuenta con inteligencia para prevenir la respuesta de maleantes ante los operativos, el operativo se topó con pared, porque la información e inteligencia relativa, se puso en charola de oro para los maleantes.
Si tenían la información de lo que venía, pero se la guardaron porque sus nexos con el CO son más fuertes que el compromiso institucional que tienen con el Gobierno del Estado y con la aplicación de la ley.
En verdad, espero equivocarme, pero a estas alturas, la peligrosa pasividad del presidente Municipal Pepe Chedraui ante el narco, ya no sólo es delicada, sino muy peligrosa y comprometedora para el Estado.






