El pasado sábado a las 02:30 de la madrugada, Joaquín Gissele y Emmanuel, se despedían tras un rato de convivio en el antro conocido como Sala de Despecho, ahí a unos metros del parque Sendela, de la Rueda de Puebla, en la zona de Angelópolis.
De pronto, cuatro presuntos sicarios se acercaron en dos motocicletas y abrieron fuego, además de arrebatarle la vida a los tres jóvenes mencionados, lesionaron a otras cinco personas que se encontraban dentro o fuera del establecimiento.
En instantes, los presuntos responsables se dieron a la fuga.
Mientras, todo era confusión y terror.
De forma inmediata llegaron elementos de la Policía Municipal, y mediante el seguimiento de cámaras, y un operativo que incluyó vigilancia aérea, con el paso de las horas, lograron dar con un domicilio en donde el seguimiento de las cámaras ubicó a los responsables.
El operativo continuó y los supuestos responsables están detenidos, son tres adultos y un menor de edad, el lugar en donde estaban, lo rentaron hace poco, precisamente para planear el homicidio, Joaquín era su objetivo, las otras dos víctimas, lamentablemente se encontraban con el y corrieron la misma suerte.
La UDLAP y la IBERO, lamentaron la muerte de los profesionistas egresados de sus aulas, en el IPETH donde el año pasado egresó la tercera víctima, también está de luto.
Pero también la sociedad poblana, las cámaras empresariales, de la industria, de la construcción y de comercio, también lamentan lo sucedido, consecuencia de la inseguridad en Puebla capital, lamentablemente gobernada por el inútil presidente municipal Pepe Chedraui.
El gobierno de Puebla ha reforzado la seguridad en todo el estado, pero al parecer hay municipios que no quieren entrarle a hacer un esfuerzo para brindarle seguridad a los poblanos, y es necesario que a nivel estatal se tomen medidas para que los jóvenes, los profesionistas, los empresarios, no sigan siendo víctimas del crimen organizado.
El gobernador Alejandro Arementa realmente hace esfuerzos por disminuir hechos de violencia, pero en los municipios no pueden quedarse dormidos y esperar que el estado les haga la chamba, es tiempo de que cada presiente municipal, de cada municipio, se ponga las pilas y que dejen de colgarse del estado para patear el bote y nadar de a muertito en la piscina de sus frivolidades.
Ya es tiempo de que el presiente municipal de Puebla sea honesto, y que diga, si no quiere trabajar o no puede, o tiene algún interés con el crimen organizado, que lo diga y que se vaya, pero que no siga ensuciando el trabajo del estado, como es su estilo en todos los rubros.
Hace poco fue detenido el presidente municipal de Tequila, Diego Rivera.
No queremos que Pepe Chedraui sea nuestro propio Diego Rivera, porque las dudas son muchas y razonables.
Ahora entiendo porque paga a lacayos que lo alaban como a su Dios, para que no le puedan publicar este tipo de asuntos, compra sus líneas editoriales y ellos gustosos se asumen en sus cómplices y panfleteros de este posible criminal disfrazado de autoridad.
Pepe Chjedraui es un pillo, y creo que ya está llegando al límite.
Si tiene nexos con el crimen organizado, pues que renuncie y se vaya a donde más dinero le deja traicionar a quienes votaron por el.
Esperemos que no sea así, pero la verdad, cada vez que abre el hocico, asalta a la inteligencia y a la razón.






