Violan derechos humanos y laborales en la CDH-Puebla
Al menos 10 trabajadores de la Comisión de Derechos Humanos del Estado fueron despedidos durante las últimas 48 horas y en lo que resta de la semana, otros 10 ya fueron requeridos para que presenten su denuncia; además de que no van a recibir ningún tipo de finiquito ni aguinaldo.
Los trabajadores afectados, señalaron que creían firmemente que con la llegada de la nueva titular de la CDH-Puebla, Rosa Isela Sánchez, la situación laboral que se vive en el organismo, iba a cambiar, pero contrariamente, empezaron los despidos.
Con el anterior titular, José Félix Cerezo Vélez, los trabajadores vivieron terrorismo laboral orquestado por el incondicional Jorge Arroyo Martínez, quien, desde la titularidad de Asuntos Jurídicos, se dedicó a amedrentar a los trabajadores, y era el “favorito” de Félix Cerezo, como plan “B” para quedarse al frente del organismo.
Sin embargo, al parecer Jorge Arroyo se quedó para hacer el trabajo sucio de los nuevos funcionarios de la CDH-Puebla.
Entre los despedidos hay algunos funcionarios, como el titular de la Dirección de Quejas, el Primer y Segundo Visitador, así como el Visitador Adjunto de la Primera Visitaduría General.
Aunque algunos de estos funcionarios sí merecían que los corrieran, pues su trabajo, en vez de velar por los derechos de las personas, se dedicaban a proteger y lavar la cara de sujetos señalados y literalmente, la CDH-Puebla, ya sólo servía de “Oficina de Chismes” porque toda queja, antes de actuar de forma institucional, le avisaban a los funcionarios que eran señalados, para que se prepararan y lograran evadir señalamientos, sobre todo cuando de activistas se trataba. Y eso, personalmente me consta cómo le hacen para anular señalamientos, con pretextos por demás estúpidos y pueriles con tal de hacerle el favor a los funcionarios y garantizarles una enfermiza y perturbadora impunidad.
Lo anterior es una razón de peso, por la que la CDH-Puebla, dejó de ser un organismo garante, perdió literalmente su función y su razón de ser, y en ese sitio sólo se dedicaban a cansar y alargar las quejas de los ciudadanos afectados y sólo laboraban en favor de los sujetos de queja.
Sin embargo, aunque sea una bola de ineficientes y obedientes a los que corrieron, ahora sí, se inconformaron por lo que ellos ejercían en contra de los ciudadanos, trasquilar y menoscabar los derechos humanos, que, en este caso, para los que fueron despedidos, son derechos laborales.
Les dieron sopa de su propio chocolate.
A ver ahora que sienten ellos.
En la semana que lleva como titular de la CDH-Puebla, a la nueva ombusdman, Rosa Isela Sánchez, sólo le preocupa su forma de vestir y otros temas de vanidad y superficiales, pues a decir de algunos de los trabajadores, en realidad va pocas horas a laborar, y hasta el momento, no se ha preocupado por revisar las quejas pendientes de ciudadanos que acudieron a la CDH-Puebla, a solicitar la solución a un problema con algún tipo de autoridad.
La CDH-Puebla, sigue siendo la misma, la misma gata, pero revolcada.






