Por Rubén Díaz Avelino
Pepe Chedraui es el peor alcalde de Morena.
La inundación que Puebla sufrió ayer, sacó a flote la corrupción del alcalde de Puebla, Pepe Chedraui, pero también expuso la ineptitud del individuo que tiene la responsabilidad de servir y cuidar a los poblanos.
La lluvia es un fenómeno meteorológico, no se puede evitar, pero los desastres sí.
Las inundaciones son consecuencia de las precipitaciones pluvias, pero para eso existen los Atlas de Riesgo, el mapeo de peligros por el clima y áreas específicas para actuar de forma, estrictamente preventiva.
Las lluvias no aparecen así, de un día para otro. llegan por temporadas y los estudios climatológicos ayudan a calcular el tipo de lluvias y casi la duración de éstas.
Quizá no se puede saber si van a llegar acompañadas de relámpagos o de granizo; pero sí es posible saber con horas y hasta días el tipo de precipitación pluvial, lo cual ayuda, o debería ayudar, a las autoridades a tomar medidas preventivas.
Los municipios cuentan con áreas estrictamente definidas, y se supone que con personal altamente capacitado en las respectivas áreas para cumplir tareas de forma preventiva.
Por ejemplo, advertir riesgos en ríos, barrancas, vasos reguladores, calles con posibilidades de inundaciones, negocios o viviendas a quiénes las autoridades, en este caso las municipales, deben de advertirles los niveles de peligro al que se enfrentan.
Ayer, en Puebla, no hubo ninguna medida preventiva.
No cerraron calles que año con año, es sabido que se inundan, tampoco había personal vigilando ríos o barrancas y ni el vaso regulador de la Diagonal Defensores de la República.
Literalmente, en el Ayuntamiento de Puebla andaban de pachanga.
Y es que, si el alcalde es pendejo, como lo es Pepe Chedraui, el personal que depende de él, también son pendejos.
Aquí no voy a caer en la narrativa hipócrita del eufemismo para referirme a las irresponsabilidades del presidente municipal.
Tampoco lo voy a defender, para eso el edil Pepe Chedraui le paga a columnistas que se alquilan y prostituyen sus nombres y “prestigio” para servir y servirse del poder en turno.
Todos sabemos quiénes son.
Y cada quien tiene su rol y cada quien vende su supuesta credibilidad al mejor postor.
Ayer, en Puebla capital, hubo decenas de autos varados en el agua, negocios inundados con pérdida total, decenas de viviendas en donde los habitantes quedaron atrapados.
Un hombre murió dentro del auto en el que viajaba como copiloto cuando les cayó un árbol encima, consecuencia de los fuertes vientos huracanados.
Hay municipios que no trabajan en armonía con el gobierno del estado, por más que el propio gobernador extiende el apoyo y la ayuda para que los municipios jalen parejo.
Se los ha pedido en público y en privado, y nomás no quieren trabajar parejo.
Ya son muchas veces, que en las mañaneras, el gobernador le ha pedido a Pepe Chedraui, en varios temas, que se ponga a trabajar, pero este edil torpe de toda torpeza, verdaderamente le vale madre todo.
El presidente municipal es de esos alcaldes que cuando no andan en los negocios de intereses creados, andan en la pachanga.
El artículo 115 Constitucional de nuestra carta magna, es la base del municipio libre, pero hay alcaldes que confunden ese concepto con hacer lo que se les venga en gana.
El problema es que cada vez son más.
Ahí están, por ejemplo, la alcaldesa de Acatlán de Osorio, Lupita Bárcena; la edil de San Andrés Cholula, Lupita Cuautle; el edil de Amozoc, Severiano de la Rosa, el presiente municipal de Tecamachalco, Mateo Hernández; el munícipe de Los Reyes de Juárez, Alfonso Vélez; el alcalde de Nopalucan, Norberto Saldaña; el edil de Venustiano Carranza, Marco Velencia; el de Chignahuapan, Juan Rivera Trejo, por citar a los más inútiles y corruptos.
Ahora si que, a Pepe Chedraui, con estos ediles, ya pueden decirle, No estás solo.
El federalismo municipal contribuye al desarrollo, pero aún así, con la ayuda de la federación y los gobiernos estatales, los alcaldes siguen siendo una asignatura pendiente.
Ayer Puebla, literalmente quedó inundada, y las inundaciones siempre sacan a flote los puntos negativos de los municipios.
Una cosa es la lluvia y las inundaciones, y otra, la pasividad municipal ante los fenómenos naturales.
Ojalá y no tengamos que acostumbrarnos a esto, y que, para empezar, Morena no le de una segunda oportunidad a su peor alcalde en todo el estado, a Pepe Chedraui.






