La historia de Gaby “La Bonita” Sánchez es un ejemplo a seguir.
Y es que la mejor forma de educar es, precisamente el ejemplo, pero en esta vorágine de odio en que se encuentra el país, en una polarización desde el sexenio anterior, es más difícil comunicar los buenos ejemplos, porque a veces es el rumor es el que prevalece en una cultura de odio que se generó en busca de enemigos, como cortina de humo.
El sábado, un evento en la junta auxiliar Ignacio Zaragoza, fue y es un ejemplo de cómo debe de recuperarse el tejido social, esa es la reflexión que dejó el gobernador Alejandro Armenta.
Si se logra recuperar el tejido social, México puede entrar en una etapa positiva, pero deben evitarse las prácticas del pasado inmediato, de hasta hace un año, cuando todo era ustedes contra nosotros, ricos contra pobres, algo así como los globalifílicos contra los globalifóbicos.
El mundo sólo es uno, es la aldea global.
Y como dijo el gobernador, No es una lucha entre hombres y mujeres, es un acompañamiento; no es competencia, es colaboración, unos y otros se complementan.
Mujeres y hombres, hombres y mujeres, no se polarizan, conviven, se complementan y se transforman en una sociedad mejor.
Y en todo esto, Gaby “La Bonita” Sánchez, confesó en ese evento, entre otras cosas, las adversidades a las que se enfrentó, al bulling, incluso al acoso.
La joven mujer vivió desde niña situaciones de pobreza, en las que incluso tenía que elegir si tomaba un transporte de ida y caminar de regreso; sólo contaba con lo de un pasaje al día, cuando el pasaje costaba 5.50.
Su etapa de niñez, fue como la que seguramente ahora mismo enfrentan muchas niñas, niños y adolescentes, quiénes en parte, seguramente aún viven secuelas y consecuencias del COVID-19.
Pero lo que vivió Gaby “La Bonita” Sánchez no fue en vano, porque los recursos que obtuvo, un millón 800 mil pesos, en la pasada pelea de box, de reconocimiento internacional y que ganó contra una sudafricana, los donó para el equipamiento del Centro de Salud Mental para niñas, niños y adolescentes, pero no fue ella quien lo dijo, lo reveló el propio gobernador Alejandro Armenta.
Nobleza obliga.
Pero eso no es todo, viene una pelea más de nivel internacional en la cual, Gaby “La Bonita” Sánchez va a “dobletear”, pero para bien, porque, por su calidad de secretaria de Deporte y Juventud, sus valores, solvencia moral y su alto sentido de pertenencia, nuevamente donará los recursos que gane en la pelea, para el equipamiento del Centro de Maternidad que como como el Centro de Salud Mental, estará también en Casa Puebla, antes inmueble del poder, y ahora hogar de personas que requieren de la ayuda del gobierno, pero de forma genuina porque, No, no son vistos como votos, sino como personas.
Otra vez: nobleza obliga.






