El pasado 5 de Mayo, el exedil de Ajalpan, Ignacio Hernández fue detenido por presuntamente operar con un grupo delictivo durante la administración que tuvo a su cargo, y es investigado por los delitos de homicidio calificado, y asociación delictuosa, entre otros.
Pero porqué no fue detenido cuando estaba en funciones si era de dominio público que, si presuntamente estaba apoyada con un grupo delictivo, al que supuestamente le destinaba recursos.
La Fiscalía General del Estado lo investiga por delitos cometidos contra la procuración de justicia.
Pero sería pertinente que la propia Fiscalía General del Estado, analizará si es verdad que en el municipio de Nopalucan, algunos regidores y exregidores, han sido víctimas de “levantones” por individuos identificados como “El Mayoneso” y “El Munición”, quienes presuntamente han amenazado de muerte a quienes se oponen al actual presidente municipal, Porfirio Peralta Benítez.
En Nopalucan es de dominio público que estos dos maleantes, presuntamente cobran como regidores, es decir, el municipio les entrega 30 mil pesos al mes, por hacer el trabajo sucio de someter a quienes se atreven a cuestionar al edil Porfirio Peralta Benítez, y andan como «Pedro por su casa», eso debe investigar la autoridad.
Ante este riesgo o supuesto, la Fiscalía General del Estado, debe de investigar, con carácter de urgencia, alas dos organizaciones del crimen organizado que existen en Nopalucan, y si estos tienen alguna relación con el presidente municipal, su Secretario General, la Tesorera, el director de Atención Ciudadana, y el Cabildo, que para esto, son familiares entre ellos y son la punta de lanza del orgullo del nepotismo nopalteco.
Conste que se les advirtió a tiempo este posible riesgo.







