Por Rubén Díaz Avelino
Desde hace dos años aproximadamente, a Puebla, ciudad capital, se la llevó literalmente el diablo.
Si usted no sigue a “HeChIzErO” en X, antes Twuitter, usted no conoce Puebla.
Y es que diariamente, este activista, literalmente recorre las calles y sus principales aportes se concentran en Puebla capital, en donde ha atestiguado con video y foto la anarquía que predomina en la ciudad de Puebla.
Lo mismo reporta un cerro de llantas en la esquina de la calle 7 Sur y 47 Poniente, que una fuga de agua, o reporta a pandillas en moto sin placas, sin casco y progenitora.
Regularmente, sus denuncias ciudadanas están encaminadas a enderezar un poco los renglones torcidos de la ciudad, pero en vez de ayudarse de sus aportaciones, las autoridades municipales ya tienen como consigna anularlo, con supuestas atenciones, toma de foto y adiós.
Obviamente el Hechicero no cobra como los burócratas que sí devengan un salario, pero se niegan a realizar su trabajo, hundiendo a la ciudad en la anarquía, el olvido y la suciedad.
Incluso etiqueta a Pepe Chedraui o los funcionarios relativos al caso motivo de denuncia, pero por órdenes del presidente municipal, deben hacer caso omiso al activista, o engañarlo con supuestas atenciones a sus denuncias y luego dejar hacer y dejar pasar.
La queja del presidente municipal es que Hechizero ha evidenciado no sólo a ciudadanos abusivos, sino a autoridades que violan las reglamentos, normas y leyes, o que realizan operativos con un objetivo evidentemente recaudatorio, en el mejor de los casos, o llevados de la mano de la extorsión, en el peor.
Pero lo peor de todos, es que al final, si no es afín al gobierno en turno, es un ciudadano que denuncia hechos y comparte evidencias, y sólo por esa razón, las autoridades deben de actuar en consecuencia ante las situaciones motivo de queja y de observación.
Pero la realidad, es que las aportaciones altruistas de Hechizero, les chocan y les aborrecen, porque lo que este joven hace, es evidenciarlos sin atemorizarse ni venderse como por ejemplo un portal llamado El Observador MX, propiedad de un cardiólogo y que atiende un publi-relacionista venido a menos, dedicado a aplaudirle al alcalde.
Así es como el presidente municipal quisiera que fueran los ciudadanos, vendidos y agachones.
Y además de evidenciar todo eso que afecta a la ciudad, a los ciudadanos y a la convivencia social, lo que hace el activista, es evidenciar que, en realidad, no sólo no funciona el presidente municipal, ni los policías de tránsito, ni se aplica la normatividad en el centro histórico.
Lo que denuncia y revela es que, en la presidencia municipal de Puebla, lo que no funciona es la institucionalidad, porque tampoco funciona las áreas de denuncia ciudadana ni de Asuntos Internos, Contraloría o el Órgano Interno de Control.
Es lamentable que parte del trabajo del presidente municipal y sus funcionarios, lo hagan ciudadanos o activistas, pero si no fuera personas como ellos, o como Hechizero, literalmente, con este alcalde nadaríamos en la mierda como poblanos.





