Por Ismael Rojas Cuellar
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Asociación Sindical de Personal Académico (ASPABUAP) dieron marcha atrás a la reforma al sistema de pensiones y jubilaciones, luego de las inconformidades que provocó entre trabajadores, docentes y sectores de la comunidad universitaria.
A través de un comunicado fechado este 3 de noviembre, ambas instancias confirmaron que la propuesta de modificación al convenio de pensiones y jubilaciones fue retirada y que el proceso quedó cancelado ante las instancias legales correspondientes.
La decisión representa un cambio en la ruta que habían acordado la Rectoría, encabezada por Lilia Cedillo Ramírez, y la dirigencia sindical, pues inicialmente buscaban someter las modificaciones a consulta de los trabajadores académicos.
Entre los cambios planteados se encontraba incrementar gradualmente las aportaciones de los trabajadores al fondo de pensiones, hasta llegar al 15 por ciento en 2038. También se contemplaban nuevas condiciones de jubilación para el personal de nuevo ingreso, como alcanzar los 65 años de edad y contar con al menos 15 años de aportaciones.
La propuesta generó inconformidad entre integrantes de la comunidad universitaria, quienes cuestionaron las condiciones en que se había negociado el convenio y exigieron mayor transparencia sobre las finanzas del fondo, así como una participación más amplia de los trabajadores en la discusión.
El descontento llegó a las calles el pasado 26 de octubre, cuando docentes, estudiantes, trabajadores administrativos y jubilados marcharon hacia Rectoría para expresar su rechazo a la reforma y exigir que se revisaran sus alcances.
En medio de las protestas, la universidad anunció el aplazamiento de la consulta que inicialmente estaba prevista para el 28 de octubre, con la intención de ampliar la participación a todos los académicos activos, incluidos quienes no pertenecen a la ASPABUAP.
Ahora, la BUAP informó que la Comisión Institucional creada para atender las inquietudes de los trabajadores convocará próximamente a mesas de trabajo. En estos encuentros se escucharán las distintas voces universitarias y se analizará la problemática financiera que enfrenta la institución para cubrir las pensiones y jubilaciones.
El trasfondo de la discusión es la presión financiera sobre el fondo universitario. De acuerdo con datos expuestos previamente por la dirigencia de la ASPABUAP, el fideicomiso cuenta con alrededor de 6 mil 500 millones de pesos, mientras que la universidad destina aproximadamente mil 600 millones de pesos anuales al pago de jubilaciones.
El sindicato había advertido que, sin modificaciones al esquema actual, los recursos podrían resultar insuficientes alrededor de 2030. Por ello, la discusión sobre la sostenibilidad del sistema continuará, aunque la propuesta que generó el conflicto ya fue retirada.
La Comisión Institucional señaló que el objetivo será construir una nueva propuesta de reforma que considere tanto los intereses y derechos de los trabajadores como la estabilidad financiera de la BUAP.






