Una niña de sólo 13 años de edad fue asesinada de una cuchillada en el cuello por presuntos asaltantes que ingresaron a su domicilio y cuando ella gritó para pedir ayuda, los delincuentes le cortaron el cuello, hechos que hacen evidente que la violencia ha superado al gobierno del morenista Miguel Barbosa Huerta.
Los hechos sucedieron desde el jueves 11 de agosto, en la calle Morenos, esquina avenida Hidalgo, en el municipio de Huyapan, que se localiza cerca entre los municipios de Tlatlauquitepec y Atempan, en la sierra nororeintal de Puebla.
Las primeras investigaciones refieren que la niña estaba sola en su hogar, pues sus padres aún no regresaban del trabajo que desempeñan juntos, y se cree que cuando la menor se percató que los maleantes se introdujeron a su casa, trató de escapar y gritó para pedir ayuda y alertar a los vecinos.
Los maleantes le cortaron el cuello en represalia y la niña falleció desangrada.
Al llegar a su domicilio, los padres de la menor se percataron de la lesión y pidieron auxilio médico, pero los paramédicos que acudieron sólo pudieron percatarse de que la pequeña ya había fallecido.
Posteriormente, policías municipales iniciaron un operativo sin dar con los responsables, en tanto, personal de la zona, perteneciente a la Fiscalía General del Estado iniciaron las investigaciones respectivas, para lograr la identificación de los responsables.
Estos hechos son parte de una serie de sucesos que se han dado con mayor frecuencia, mismos que hacen evidente que la administración estatal que encabeza el gobernador Miguel Barbosa Huerta, ha sido rebasado por la violencia y por mucho.
Actualmente el gobernador del estado no se puede valer por sí mismo, ya que carece de un píe y además ya no ve y escucha muy poco, consecuuencia de la diabetes que padece, pero aún no anuncia cuando renuncia al gobierno para que lo asuma una persona con capacidad para gobernar.





