Vertical / Rubén Díaz Avelino

El autonombrado “Tripagorda” también destina recursos del Ayuntamiento de Puebla para fines personales

El pseudo líder del Sindicato “Benito Juárez” del Ayuntamiento de Puebla, debe ser investigado por el presunto uso de recursos de procedencia ilícita en prácticas ilegales de compra de votos y acarreo en los pasados plebiscitos de al menos dos juntas auxiliares.

Gonzalo Juárez Méndez o Tripagorda como se le conoce mejor, es una rata electoral que realiza actividades electorales en las sombras y en las cañerías, cuyo tufo le parece atractivo porque le representa recursos que recibe de distintos amos.

El “Niñote” como también se le conoce, por sus expresiones y reacciones pueriles, utilizó a los trabajadores sindicales para organizar a grupos de votantes a quienes supuestamente les fue pagado el voto, a cambio de tomar foto de las boletas y enviarlas a sus coordinadores, quienes no son otros, que los trabajadores sindicales.

Aún no se sabe si Tripagorda trabajó bajo las ordenes del presidente municipal Eduardo Rivera o si recibió recursos de otros personajes a trabajó para personas ligadas al narcotráfico.

Las autoridades deben investigar ya los recursos que son utilizados cada ocasión en que este delincuente electoral aprovecha al sindicato para operar políticamente elecciones de juntas auxiliares, que aún cuando es el nivel más bajo de la política y de quiénes participan o han participado en ellas, debe investigarse la línea del dinero, pues es sabido que siempre se queda con una parte para fines personales.

Méndez Juárez “El Niñote”, busca eternizarse en el poder porque “vende” muy bien a los trabadores sindicalizados, pero prostituye la nobleza del sindicato al que ha vendido lo mismo que al extinto partido Compromiso por Puebla, que a Moreno Valle, a Luis Bank, Tony Gali, a la expresidenta Claudica Rivera y posiblemente a Lalo Rivera.

Lo anterior refiere que el hombrecillo tiene la vocación de una mascota callejera, pues tiene varios amos y a todos de acuerdo al momento político, adula y adora para finalmente traicionarlos.

Este adulador de espíritu morenivallista debe ser investigado ya, pues poco a poco se transforma en un peligroso delincuente que cobardemente necesita ser cuidado por nueve exmilitares quienes son pagados por el ayuntamiento de Puebla, y como el Rey Tonto, los tiene al cuidado de su persona, de su esposa, su hija y su hijo que en siguiente entrega se revelarán los nombres de los vástagos.

Sabrá esto Eduardo Rivera y lo seguirá tolerando para terminar siendo cómplice?.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here