Por Rubén Díaz Avelino
Foto: Gran Angular
La abogada activista contra la violencia de mujeres, Cecilia Monzón recibió hoy el último adiós en la funeraria Asís de San Pedro Cholula, a donde acudieron familiares y amigos, así como activistas que como ella concentraron su formación de vida en la defensa de las mujeres.
Paradójicamente, su homicidio parece haber sido ordenado por una persona que la violentó, tan es así, que un día antes ella acudió a la Fiscalía General del Estado a exigir la judicialización del caso que la afectaba directamente a ella.
Dejó en la orfandad a un niño de sólo tres años, al que los representantes de los medios de comunicación respetaron su privacidad; era lo menos que se podía pedir y que afortunadamente los representantes de los medios de comunicación acataron con sensibilidad.
Los hechos ya fueron difundidos a nivel nacional e internacional, fue seguida por dos sicarios en moto, la alcanzaron cuando salió del Periférico Ecológico hacia el Camino Real a Santiago Momoxpan, donde la alcanzaron y le dispararon en seis ocasiones, su cadáver quedó en su camioneta utilitaria Sportage Kia, color gris con placas RDM-548-O, donde la Fiscalía General del Estado realizó el levantamiento de cadáver de la activista.







