-Nuevamente incurre en la frivolidad y al defenderse hasta se compara con Dios, al referir que sí a Dios no les gusta a todos, ella tampoco
Por Rubén Díaz Avelino
Luego de que la diputada de Morena, Nay Salvatori fue criticada a nivel local y nacional por subir un video sobre la frivolidad de la vestimenta de lujo de los diputados del Congreso del Estado de Puebla, que generó un escándalo por el tufo clasista de su emisión, se victimizó como respuesta a las críticas que generó.
La legisladora se defendió en sus redes sociales en las que arguyó que fue “emboscada” y aseguró que no todas las personas del mundo están obligadas a gustarle a todos.
Incluso fue más allá, y hasta se comparó con Dios al señalar que, si ni Dios, le gusta a todos, ella que podía esperar.
No es la primera vez que la diputada de Morena, presume la vida fastuosa que tiene gracias a sus ingresos como legisladora.
En el video que ella misma realizó, presume el vestuario de legisladores como Grace Palomares, Roberto Zataraín y Andrés Villegas Mendoza, en su densa dijo que sólo se trataba de una sátira relacionada con el personaje que ella misma ha impulsado en la búsqueda por ser admitida como “La señora de las Lomas”.
En un contexto nacional de escándalos a nivel global en el que se ha visto involucrado su partido, Morena, el vídeo frívolo de la legisladora fue duramente criticado en las redes sociales y en medios nacionales, en donde ironizan su clasismo, la diputada reventó en una entrevista que le hicieron reporteros locales.
Un grupo de reporteros la cuestionó, en el sentido de que si esa era la labor por la que le pagaban de los impuestos, y su respuesta fue que los reporteros los mandaron a cuestionarla.
“Es tu opinión, bebé, contra miles”, señaló en su defensa.
Nay Salvatori, como es conocida, a partir de su trabajo en el pasado reciente como locutora, pero actualmente diputada por el Distrito 18 de Cholula, se grabó llorando y arguyendo que fue agredida.
En su defensa, llamó “chayoteros” a los periodistas que le cuestionaron su frivolidad, y los acusó de ser “mandaderos” y luego se tiró al piso, sin embargo, en las redes sociales la siguen acusando de clasista y de asumir una postura de frivolidad en vez de trabajar como diputada en el poder legislativo local.






