VERTICAL, columna de casa
El gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta dio una señal de conciliación con la comunidad de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla luego de señalar que tendrá una buena relación con la persona que gane las elecciones de la máxima casa de estudios.
El gobernador dio una muestra del tribuno que ha sido y del diálogo y la negociación que debe prevalecer entre entes que representan una forma de gobierno y una forma de administración.
Primero reconoció la importancia del voto libre como parte de la trayectoria de la universidad y adelantó buenas relaciones con el nuevo período que comienza el próximo 4 de octubre cuando tome protesta la o el nuevo rector, que para la hora de redactar estas líneas ya había rectora en la persona de Lilia Cedillo
Por su parte, previo a ganar las elecciones, la virtual rectora también había estado en esa dinámica y ofreció respeto al gobierno estatal sin poner en riesgo la autonomía universitaria.
Todo esto permite esperar un escenario de respeto mutuo entre universidad y gobierno y todo indica que la marcha irá bien.
Como es sabido, la universidad recibe recursos federales y estatales, y genera recursos propios, el período que viene permite visualizar que la transparencia y rendición de cuentas no serán motivo de una nueva disyuntiva y al parecer todo podrá articularse en una convivencia de respeto y de conciliación.
Miguel Barbosa estará tres años de los que resta su administración, y Lilia Cedillo cuatro, por lo que los ánimos de cooperación y entendimiento generan buenos vientos que serán un beneficio para los estudiantes y la sociedad en su conjunto.
En hora buena por las vibras que han empezado a generarse.







