Marcha evidencia repudió al dirigente de facto de la Sección 51 del SNTE, Alfredo Gómez Palacios.
Por Rubén Díaz Avelino
Las principales exigencias de miles de participantes en la marcha del Día del Trabajo este primero de Mayo en Puebla fueron la existencia de una mejor seguridad social en hospitales públicos, la disminución del ISR y fin a los fraudes en las elecciones sindicales, como la que se fraguó hace un mes en la Sección 51 del SNTE, entre otras.
Los trabajadores demandaron que disminuya el Impuesto Sobre la Renta, que le hacen desde las nóminas a los trabajadores, quienes dijeron que no ven ninguna retribución del gobierno federal por ese descuento.
También exigieron mejor seguridad social con la aceleración de servicios eficientes mediante la remodelación y construcciones de hospitales del IMSS, como el de la sustitución del edificio del nosocomio de San Alejandro del IMSS, para terminar con los problemas que representa el actual funcionamiento deficiente del IMSS La Margarita.
Y también, en una de las columnas más numerosas, los profesores del SNTE, hicieron manifiesta su inconformidad por el fraude en las elecciones magisteriales del SNTE 51, que le dieron la victoria al actual dirigente de facto, pero sin real representación, a Alfredo Gómez Palacios.
Por otra parte, otra expresión de la marcha fue la conducta oficialista de los sindicatos de siempre, con los dirigentes de siempre que buscan a costa de todo, estar cerca del poder, como es el caso de la Confederación Nacional de Trabajadores, la CTM que siempre busca estar del lado del oficialismo, o de la FROC Conlabor, cuya vocación, además de buscar las canonjías y los negocios con el poder, desde hace unos años, asesora a las empresas en detrimento de los trabajadores a los que debiera representar, encabezada por su dirigente priista, morenovallista y ahora cuatroteista, René Sánchez Juárez, quien se fotografía con el gobernador Sergio Céspedes Peregrina, pero en vez de ir acompañado de sus afiliados, lo hace con sus hijos y sobrinos, beneficiarios del sindicalismo charro más abyecto y conveniente a la sombra del poder y la corrupción.
Al final, la marcha del oficialismo no sorprendió a nadie, buscaron la foto con el gobernador y terminó un acto de propaganda y promoción electoral con corcholatas efímeras en un oportunismo fácil.
Y para enmarcar la prostitución de la marcha, estuvo presente el peor secretario de Trabajo que ha tenido Puebla, Gabriel Biestro Medinilla, señalado como padrote de jovencitos, incluso tiene una demanda por acoso sexual contra un menor de edad en la Fiscalía General del Estado.
Una de las columnas más importantes por el número de personas que tiene de agremiados, fue la del SNTE 51, cuyos trabajadores de la educación, aprovecharon para manifestar el repudio a su dirigente de facto, resultado de una elección fraudulenta, el impresentable Alfredo Gómez Palacios, quien tiene dificultar para elaborar una sola frase de diez palabras en discursos vacíos sin contenido ni rigor de comunicación.





