Por Rubén Díaz Avelino
Una de las principales obligaciones de los gobiernos municipales, por su proximidad con los habitantes, es la dotación de servicios públicos, la facilidad de que estos lleguen lo más cerca de los ciudadanos, pero, sobre todo, un ambiente de cumplimiento, de justicia y de ley.
Empero, la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Lupita Cuautle, es algo ajena a su actuar.
Un político o política debe de actuar como piensa, y actuar bien y pensar mejor, habla mucho de la responsabilidad adquirida, de la ética asimilada y de que su ejemplo, sea el que sigan sus gobernados.
Lupita Cuautle es todo lo contrario.
El problema es que su mal ejemplo cunde.
San Andrés Cholula es uno de los municipios en donde existe un mayor crecimiento de asentamientos poblacionales, las ciudades siempre crecen hacia el sur, y eso es una obligación doble para comunidades como la de San Andrés Cholula.
Sin embargo, el crecimiento de fraccionamientos en esta parte de la ciudad se da sin el menor control, y eso dificulta la dotación de servicios.
A Lupita Cuautle ya no le importa, porque desde ahora sabe que, en las elecciones del 2027, San Andrés Cholula dejará de ser una joya de la corona del panismo.
Y todo por lo magros resultados de esta alcaldesa.
La “Juanita” de nuestros tiempos es la continuidad del gobierno de su esposa de Edmundo Tlatehui Percino, quien gobernó en la administración pasada, pero tiene las riendas del actual gobierno municipal.
Un botón de muestra, en la calle Prolongación Benito Juárez, que se localiza entre la calle Emiliano Zapata y la carretera federal a Atlixco, en la misma en donde se encuentra el Parque Loro, en la junta auxiliar de Tlaxcalancingo, empiezan a multiplicarse decenas de fraccionamientos.
La mayor parte de ellos irregulares, al pie de una calle en donde sólo cabe un automóvil y a los nuevos fraccionadores les dan “permiso” de palabra, una facilidad que despierta sospecha porque la ausencia de trámites y de institucionalidad, la sustituye el “Moche” y el “Entre”.
Ya es común que los funcionarios de ese municipio se “arreglen” con los ciudadanos y les concedan la construcción de fraccionamientos sin orden, sin planeación y sin perspectiva de movilidad.
Y lo peor, a falta de servicios, los particulares se han viso obligados a instalar servicios como drenaje, y los funcionarios permiten a nuevos fraccionamientos que el servicio de nuevos multifamiliares, se “cuelguen” literalmente de obras que el ayuntamiento no hizo, pero permiten la anarquía y la violación constante y permanente de la ley.
La administración de Lupita Cuautle es un desastre, una verdadera anarquía que tiene base en el desinterés de la alcaldesa por su comunidad.
Yo creo firmemente, que a Lupita Cuautle sólo le importa mirarse en el espejo, estrenar zapatos y prendas de marca y en su nebulosa mente verse bien, al parecer su pensamiento se reduce a eso y no le da para más.
Los resultados sen evidentes, en San Andrés Cholula, la anarquía y la falta de la aplicación de las normas es lo único que caracteriza al gobierno de esta mujer.






