Por Rubén Díaz Avelino
Magistrados del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Puebla determinaron que no fue respetada la calidad de presunción de inocencia del exsecretario de Trabajo, Abelardo Cuéllar Delgado y además la instancia resolvió que ninguna de las sanciones aplicadas al extitular de Trabajo, no están firmes.
Cabe señalar que el día 13 de enero de 2022, personal de la Secretaría de la Función Pública, literalmente echó de la Secretaría de Trabajo al activista y defensor de trabajadores, Abelardo Cuéllar, de sus oficinas.
Ese día, los funcionaron le dijeron que por órdenes del finado exgobernador Miguel Barbosa, estaba destituido, incluso le impidieron llevarse sus pertenencias, salvo que demostrara la factura de cada una de ellas, incluidas sus prendas de trabajo.
Posteriormente, el día 23 de marzo del mismo 2022, por órdenes de Barbosa, Cuéllar Delgado estaba inhabilitado por un año, por lo mismo quedaba impedido de para desempeñar cargos o responsabilidad en el servicio público.
El origen del conflicto fue un supuesto conflicto de interés, pero versiones no confirmadas refieren que el fondo del problema, fue que Barbosa exigió que el funcionario se involucrara en las elecciones internas del sindicato de burócratas, pero se negó al señalar que eso no era parte de sus funciones y porque además se lo impedía la ley, lo que enojó al exmandatario ya fallecido.
Cabe señalar, que como tal y lo informó primero el portal de noticias e-Consulta, el recurso de apelación número 42-2021-PRA—1-3, mismo que tuvo a su cargo la magistrada Luz María Aguirre Barbosa, determinó que con la acusación contra Cuéllar Delgado se transgredió el principio de exhaustividad debido a que en ningún momento fue señalada la falta que supuestamente cometió para sustentar el presunto conflicto de interés, por lo mismo se desacreditó la sanción que el gobierno pidió contra el defensor.
De acuerdo a e-Consulta, “También asiste razón al apelante de que no se estudió la conducta imputada, pues tampoco se advierte que se hayan desglosado los elementos que integran el tipo grave administrativo de actuación bajo conflicto de interés”, se lee en la resolución.
También expone que el único señalamiento en el que se podría acreditar el delito del que se le acusa es una demanda presentada con fecha posterior a su nombramiento, pero no sirve para comprobar incumplimientos administrativos y mucho menos su responsabilidad.
Entre las resoluciones se encuentra devolver el expediente a la Primera Sala Unitaria del Tribunal, documento que fue recibido la mañana del miércoles por el actuario Julio Pérez Rocha Pérez para validar la sentencia del Tribunal de Justicia Administrativa.
Cuéllar Delgado fue señalado por el exgobernador Miguel Barbosa Huerta de litigar en contra la administración estatal al autorizar, dijo, pagos de 230 millones de pesos en laudos de trabajadores despedidos, lo que derivó en la apertura de 11 expedientes de carácter penal y uno administrativo.
Antes de ser nombrado titular de la Secretaría del Trabajo durante la gestión del morenista, Cuéllar Delgado fue abogado de funcionarios dados de baja en el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas.
Pero cabe señalar, de acuerdo a información a la que tuvo acceso RDNoticias, Cuéllar Delgado se separó del despacho que fundó, dos años antes, debido a una intervención quirúrgica, por lo que los responsables del despacho eran otros abogados de su confianza, pero Cuéllar Delgado, prácticamente no ejercía los caos.
Asimismo, previo a su nombramiento como titular de Trabajo, renunció a todos y cada uno de los casos en que aparecía como abogado patrono de los despedidos del morenovallimo.
Peor aún para la SFP, antes de su nombramiento como secretario de Trabajo, los casos de demandas laborales en contra del gobierno del estado que en su momento el exgobernador Barbosa arguyó que la institución perdió ante Cuéllar mediante conflicto de interés, y que sumaban 230 millones de pesos de liquidación para los ex burócratas, en realidad éstos ya contaban con laudo, es decir, le fueron ganados al gobierno antes de que Cuéllar fuera funcionario.







