Por Rubén Díaz Avelino
El pulso político rumbo a las elecciones del 2027 se empieza a sentir, y es en Morena y el PAN en donde las estrategias se afilan, empiezan a medir a sus primeras figuras para la confrontación política que viene.
Una de las primeras estrategias tanto de Morena como del PAN, es identificar sus debilidades, empezando por sus joyas políticas en juego.
Por Morena, ya han empezado a probar expectativas para Puebla capital, y entre ellas han probado a Laura Atemisa García Chávez, la actual titular de Bienestar, quien no logró levantar a pesar de su exposición mediática como presidenta del Congreso del Estado y como titular de la secretaría referida.
Otra figura probada para la alcaldía, pero que demostró estar para algo más, es el coordinador del gabinete, José Luis García Parra.
Y Celina Peña, actual subsecretaria de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación en el Gobierno Federal, quien tiene un músculo político muy importante.
Y como no si es licenciada en historia y maestra en Ciencias Sociales por la BUAP además de que cuenta con un doctorado en Administración y Gestión Estratégica por el Centro de Investigaciones Sociales y Dirección Estratégica.
Y el fin de semana, Gabriela “La Bonita” Sánchez, literalmente demostró tener músculo; así como triunfa en el ring, triunfa en la vida, es una historia de éxito y es querida dentro del morenismo y también por personas ajenas a la 4T.
Evidentemente Morena tiene figuras para apostar por una cara nueva para la capital poblana, pues ya son muchos los mensajes del gobernador Alejandro Armenta que en la capital no se irán por la reelección, y su estrategia es buena para no arriesgar.
El único que no entiende que no entiende es Pepe Chedraui.
Respecto del Partido Acción Nacional, también empezaron por analizar las figuras que les causan mucho daño, y el municipio más importante gobernado por el panismo, es San Andrés Cholula.
Sin embargo, Lupita Cuautle resultó muy mala, políticamente hablando, está ligada a la corrupción con el pago multimillonario de unas callecitas, tanto que alarmó al gobernador el dinero con el que se inflaban obras, y lo hizo público, no se anda por las ramas.
Pero a Lupita Cuautle también le va a reventar en breve un escándalo de dimensiones nacionales por un caso de violencia institucional que pudo detener, pero no quiso.
En el PAN ya sospechan que algo fuerte existe y que, en San Andrés Cholula, requieren de un nuevo cuadro y desean que ese municipio sea bastión de su partido, y n sólo se reduzca al negocio nocivo de un matrimonio.
En este contexto, tanto Morena como el PAN, deben de optar por figuras nuevas para su cereza del pastel político, y evitar el susto que le pueden generar resultados negativos de sus presidentes municipales, respectivamente hablando.
En el caso de San Andrés no mencionamos figura alguna, pues por el PAN, hasta un burro hace mejor papel que el matrimonio que regentea y trasquila ese municipio.
Que siga corriendo el alcohol y la parranda con dinero de San Andrés Cholula.
Probado está que sí llegan los mensajes sicilianos.






