Por Rubén Díaz Avelino
Mientras el presidente municipal Pepe Chedraui hace negocios con su consuegro, el magnate Carlos Slim, quien obtendrá a mitad de precio real el centro comercial Paseo San Francisco, para beneficio de los nietos del alcalde de Puebla, las balaceras y los asaltos se multiplican de forma imparable en la capital poblana.
En lo menos que incurre Pepe Chedraui, es en conflicto de interés.
Que casualidad que, durante años, el centro comercial Paseo San Francisco estaba muerto, y ahora lo quieren rescatar.
El problema en todo esto, es que Pepe Chedraui es un pillo completo y todos lo saben.
El presiente municipal no gobierna, hace negocios.
Y entre más negocios hace, más queda como mañoso y gandalla.
Lo suyo es la pillería.
El proyecto de San Francisco fue creado en tiempos de Manuel Bartlet Díaz, en los tiempos en que era un poco menos corrupto, y desde entonces, el Paseo San Francisco ha sido un elefante blanco.
Seguramente Pepe Chedraui busca la reactivación de ese polo comercial, para que el crimen organizado tenga un sitio seguro para la venta de drogas; eso es lo suyo, las alianzas con el crimen organizado.
O de que otra manera se explica uno que la capital poblana, prácticamente esté controlada por los cárteles, que seguramente están asociados con Pepe Chedraui.
Sólo ayer, el crimen organizado robó en un banco un millón de pesos a un cuentahabiente un banco de la colonia La Paz, luego se registró una balacera.
Y ahí, cerca delas oficinas del tartufo alcalde, hubo un asalto a una joyería por un millón de pesos.
Hay quien afirma que Pepe Chedraui es un pendejo, no les falta razón.
Seguido hay ejecuciones, balaceras, cobro de piso, extorsiones, asaltos, y todo se traduce en la complicidad del pilo de cuello blanco de Pepe Chedraui con los represen tantes de los cárteles a los que decidió entregarles la ciudad.
Y así, con todo esto, pretende reelegirse.
Ni comprando conciencias ni escribientes a modo que se dedican a alabarle, le será posible la reelección.
Pepe Chedraui sólo hace negocio con la presidencia municipal, para beneficiar al poder del dinero que representa su consuegro, Carlos Slim, por un lado, y por otro, para facilitarle los delitos al crimen organizado para obtener otra ganancia de sangre.
Y otra vez, Pepe Chjedraui y la Lupe, Lupita Cuautle, tiene otra cosa en común, balaceras, pues en el caso de la frívola alcaldesa, ayer se le desataron los demonios en el centro comercial Mazarik, en donde sus familiares y funcionarios tienen su gran des negocios.







