Por Rubén Díaz Avelino
Resulta que ya no sólo es el crimen organizado el que exige “moches” a los empresarios restauranteros en Puebla, sino que ahora también el ayuntamiento de Pepe Chedraui le hace la competencia a los delincuentes y sus muchachos de Normatividad ya vieron la veta de oro para trasquilar a los empresarios y emprendedores.
Lo peor es que los moches llegan hasta los 10 mil pesos mensuales, además de la amenaza de que, en caso de denunciar este tipo de extorsión oficial, les dejan caer la guillotina.
Los restauranteros le pagan al Sistema de Administración Tributaria sus respectivos impuestos, como debe de ser.
Pero, además, estos empresarios están siendo presionados por individuos que dicen ser del crimen organizado, ya les han hecho la “amable” solicitud para que entreguen su “entre”, para tener seguridad en sus locales.
Y si a esto le agregamos que los muchachos de Pepe Chedraui también exigen su “moche”, pues literalmente los tiene entre la espada y la pared.
Los comerciantes no saben que es peor.
Si le pagan al crimen organizado, se van a convertir en rehenes de los malosos, y no van a poder pagar a los individuos de Normatividad, y es que los empleados del Ayuntamiento son vengativos y van a buscar hasta por debajo de las piedras, cerrar los negocios en donde no haya “nego”.
La unidad de Normatividad y Regulación Comercial, es un órgano descentralizado de la Tesorería Municipal del Ayuntamiento de Puebla, y presuntamente, la Tesorería no sólo estaría informada de este tipo de actividad ilícita, pero al ser omisos, prácticamente están coludidos con esto, y el objetivo es que Normatividad y Vía Pública que encabeza César Bérmidez, alimentan la “caja chica” con la que Pepe Chedraui busca reelegirse en el cargo.
Pero no sólo es Normatividad, sino que Vía Pública también hace su “chamba”, por separado para alimentar “Las aportaciones” para la campaña de Pepin.
Pero esto no es lo más grave, lo más grave es que el crimen organizado y normatividad, estarían coordinados, para saber que restaurantes y fondas le entran con el “Moche”, y cuando los comerciantes arguyen que no tiene capacidad para pagar, curiosamente llegan los muchachos de Normatividad para imponer la extorsión.
Esto podría significar que el crimen organizado y el municipio, están coludidos, y la misma práctica la realiza Vía Pública.
Es decir, ya sólo falta que, ante la mala gestión de Pepe Chedraui, éste pillo de cuello blanco, permita la participación de grupos de la delincuencia organizada.
En varios municipios del país, este fenómeno es normal, pero esto no puede pasar en Puebla.
Pepe Chedraui no puede vulnerar los esfuerzos que hace todos los días, el Gobierno del Estado, para frenar a los delincuentes y es un riesgo para el estado que por su ambición de repetir en el cargo, tenga que aliarse con delincuentes, lo que no lo hace delincuente, porque ya lo es, sino lo hace un delincuente de alta gravedad.






