Por Rubén Díaz Avelino
Hay dos cosas que Pepe Chedraui no puede negar en el tema del ambulantaje.
Una, que el nefasto Lalo Rivera le entregó un municipio con el comercio ambulantaje bajo control.
Y dos; que Pepe Chedraui estimula el comercio informal en las calles de Puebla porque ha encontrado en el ambulantaje una industria, una máquina que le deja al menos 20 millones de pesos al mes.
Ya sabe usted, con estos eufemismos bastardos, de acuerdo a las prescripciones inmorales en turno, no es corrupción, es aportación a la causa.
Pepe Chedraui tiene operadores como El Gallo y El Marrano, para la recolección diaria de cuotas por el cobro de la vía pública, estos dos pillos, a nombre del pillo mayor Pepe Chedraui, concerta-cecionan espacios, no sólo en la vía pública, sino en los mercados y sus entornos, todo operado desde reuniones que sostiene en la propia presidencial municipal.
Antes, con el PRI y el PAN, los lideres se “mochaban” con los funcionarios públicos y estos hacían como que no veían, o veían para otro lado, has cierto punto, esto era parte de la normalidad en un tema de corrupción.
Pero ahora, con Pepe Chedraui, ellos trazan la vía pública, le ponen costo y por medio de los líderes, cobran los espacios y ahora son los funcionarios de la autoridad quienes se “mochan” con los dirigentes, otorgándoles una rebanada del pastel.
Por órdenes de Pepe Chedraui, El Secretario de Gobernación Municipal, Franco Rodríguez Álvarez, hace los buenos oficios que u jefe corupto, le encarga corruptamente, y como Franco también se queda con una parte del pastel, gustoso realiza el trabajo sucio de su sucio presidente municipal.
Y es que 20 millones de pesos mensuales, no es para menos.
Esos 20 millones de pesos son la caja “grande” que Pepe Chedraui tiene para buscar la reelección, pero ya está visto que no circunda el ánimo de quien tiene el poder de veto, pero que además tiene mejores cuadros que el pillín de Chedraui.
Por ejemplo, sólo en el polígono de las calles 8 y 10 poniente, sobre la 3 norte, hay unos mil comerciantes, el problema es que el ayuntamiento le permite compartir la zona a los ambulantes de Fuerza 2000, del dirigente Federico López Pérez, Antorcha Campesina y la 28 de Octubre, estos dos últimos todos saben quienes son sus dirigentes delincuentes.
Es decir, es el propio Ayuntamiento el que pone los ingredientes de un estallido social, estimulan el riesgo de violencia y, además, advierten a los líderes que, en caso de violencia, el que gane se queda con los espacios de la otra organización, ni Rafael Moreno Valle ni Miguel Barbosa generaban tanta perversidad.
Pero quién es El Gallo y quien es El Marrano?.
El Gallo es César Bermúdez, director de Vía Pública, un porro de la antigua BUAP violenta de Guillermo Nares.
Pues César Bermúdez tiene un pacto con estos dirigentes para explotar la vía pública y entre autoridad y dirigentes se benefician de los cobros que hacen a los vendedores ambulantes.
Y El Marrano es Mauro Nava Rossano, un proxeneta de las calles, y golpeador político por excelencia del extinto Rafael Moreno Valle vía Eukud Castanón, el “Más malo de todos los malos”, quien actualmente es asesor “secreto” de Pepe Chedraui, aunque uno y otro pillo de cuello blanco lo nieguen.
Y a nava Rossano lo acompaña Carlos Blanco, qué bonita banda de delincuentes, verdad’
Para nadie es mentira que todos los arriba nombrados, trabajaron en la campaña de Pepe Chedraui, pero también los dirigentes de los vendedores ambulantes, ahí están las fotos, por eso es que ahora Chedraui les paga el favor, pero mediante la venta de los espacios público, un negocio redondo para todos.
No se trata de acabar con el ambulantaje, tampoco de criminalizarlo, pues la economía en México es del 70 por ciento de la informalidad, pero esto lo aprovechan muy bien esta pandilla institucional del cártel del ambulantaje cuya cabeza es Pepe Chedraui.





