Jeremy Rhoades superó en un duelazo en la cumbre a Vladimir Gutiérrez y colocó a Tabasco a un triunfo de regresar a una final de Liga Mexicana después de 33 largos años
J.L. HERMIDA USCANGA
PUEBLA, Pue., 3 de septiembre de 2026.- El derecho estadounidense Jeremy Rhoades lanzó una gema de pitcheo a lo largo de siete episodios y superó en un duelazo en la cumbre al cubano Vladimir Gutiérrez para que los Olmecas de Tabasco colocaran contra las cuerdas a los Pericos de Puebla con un sensacional triunfo de 2-1 para ponerse arriba en la final del Sur tres juegos a uno y a una sola victoria de regresar a una final de la Liga Mexicana después de 33 largos años, ante un pletórico parque Hermanos Serdán.
Si Vladimir lució en el cerrito, Rhoades lució monumental. Los dos con la labor similar de siete entradas con un tercio donde impusieron un ritmo impresionante en el centro del diamante, haciendo gala de un extraordinario control, en un duelo que tuvo una duración de 2 horas con 37 minutos.
Sí, anoche su majestad lució en todo su esplendor, y cuando Rhoades ya no tuvo para más en la octava entrada, con las potenciales del empate en posición anotadora con un out, Luis Carlos Rivera jaló desde el bullpen a Francis Peguero, desechado por los Pericos por sus constantes fallas como cerrador quien, aunque no pudo impedir que los verdes acortaran la distancia en el partido con elevado de sacrificio de Herlis Rodríguez, sometió en riguroso orden a los cinco enemigos que enfrentó para apuntarse el rescate.
Y los tres enemigos de la no fueron ningún flan. Luis Carlos le dio toda la confianza para enfrentar a Adames, Rondón y Castro. A los dos primeros los ponchó, y al quinto leño, el mismo que mandó el segundo juego a entradas extras con su cuadrangular de dos carreras en la novena tanda, en elevado por la inicial para finiquitar el duelo.
DUELAZO
Lo que la afición presenció esta noche en el Hermanos Serdán fue un verdadero recital de pitcheo, lo que pocas veces se ve en estos nuevos tiempos en el circuito veraniego.
Los dos abridores llevaron un ritmo perfecto dominando en orden a los primeros siete bateadores que enfrentaron, sólo que a Vladimir le quebraron el ritmo con doblete por el izquierdo de Carlos Arellano en esa tercera tanda que no trajo consecuencias, y a Rhoades por un error del parador en corto Jasson Atondo a roletazo de Lorenzo Cedrola, pero mantuvo su dominio sometiendo a Samar Leyva en rola por la misma zona para doble matanza para continuar su ritmo.
Fue hasta la cuarta cuando los Olmecas le pusieron número a la casa cuando Randy Romero sacó una rola a la derecha del campo corto que malabareó Alcántara y aunque ya iba ser difícil que sacara en la inicial por la velocidad del corredor, fue marcado como error; se estafó segunda y llegó al plato con doblete por el derecho de Marco Hernández.
Y así, con esa carrera inmerecida -porque así lo decretó la anotación- los Olmecas tomaron la delantera, pero el peligro no terminaba, pero Vladimir se fajó para evitar un daño mayor sometiendo a Seth Beer en rola a sus manos, y a González y Estrada en batazos similares por el campo corto.
En tanto Rhoades llevó el juego sin hit ni carrera durante cuatro entradas y un tercio, hasta que en la quinta con uno fuera, Luis Castro y Michael de la Cruz ligaron sencillos en lo que se convirtió en la primera amenaza de los Pericos.
Ahora fue Rhoades el que tuvo que sacar su clase, y sometió a Elizalde que continúa sin responder cuando más se le necesita, con otra rola por la intermedia para doble matanza que acabó con la amenaza.
Los Pericos volvieron a amenazar en la sexta con dos outs con sencillo de Herlis y boleto a Alcántara, pero el derecho volvió a demostrar de nuevo sus arrestos ponchando a Cristhian Adames para colgar la argolla.
En tanto Vladimir hacía lo propio para mantener el duelazo y por ende a los Pericos con la posibilidad de reaccionar.
Fue hasta la octava cuando el cubano con uno fuera, permitió doblete de Jasson Atondo y con apenas 86 pitcheos, el alto mando Ramón Orantes consideró que ya había hecho lo suyo, y con el zurdo Luis González en la caja de bateo jaló por el zurdo Emailín Montilla con dedicatoria especial, mientras el cubano salía en medio de una carretada de aplausos con una enorme labor de sólo cuatro imparables.
Luis Carlos no se quedó con los brazos cruzados y mandó como emergente a Phill Ervin, ese mismo que jugó para Pericos en 2025, hizo el entrenamiento en 2026 y quedó fuera de roster el último día de la pretemporada, quien al primer lanzamiento sacó la línea corta al central que mandó al plato la segunda carrera que al final terminó marcando la diferencia.
Rhoades llegó a la octava con apenas 77 pitcheos haciendo gala de un excelente control y un gran dominio ya que para esas alturas había sometido a la ofensiva poblana en solamente tres imparables.
Pero en ese capítulo, Elizalde y Cedrola sacudieron sencillos y una perfecta plancha de Leyva colocó las potenciales del empate en posición anotadora.
Ya con 87 lanzamientos en su cuenta, Luis Carlos Rivera juzgó que era el momento de recurrir a su bullpen y depositó la bola en manos del dominicano Francis Peguero que sometió a Herlis en elevado al izquierdo que permitió anotar a Elizalde la carrera que regresaba a la pelea a los verdes, y a Alcántara con rola por la intermedia para acabar con las esperanzas de los locales.
Y en la novena, ya historia narrada, con ponches sobre Adames y Rondón, y elevado al cuadro de Castro completó la magistral obra combinada de solamente cinco imparables.
Ganó Jeremy Rhoades quien en siete entradas y un tercio admitió cinco hits, todos sencillos, con una base y tres ponches con el salvamento de Peguero (1) y perdió Vladimir Gutiérrez quien, en la misma distancia, aceptó solamente cuatro hits, con dos carreras, una inmerecida, con tres ponches y sin otorgar boleto.
Este viernes, a partir de las 19.00 horas, los Pericos se juegan su carta final con el bajacaliforniano Fernando Lozano en el centro del diamante, mientras por los Olmecas Daniel Camarena buscará consumar la obra.





