-Una mujer, presunta integrante de la banda de ladrones de autos, fue rescatada con vida, casi 24 horas después de iniciados los hechos
Habitantes de la junta auxiliar de San Jerónimo Coyula, perteneciente al municipio de Atlixco, lincharon e incineraron a cuatro presuntos ladrones de vehículos a quienes sorprendieron el día lunes, a las seis de la tarde; una mujer quien estaba con los fallecidos, fue liberada con vida la tarde del martes.
Poco antes de las seis de la tarde del día lunes, cuatro individuos y una mujer fueron vistos cuando robaban una camioneta, por lo que los habitantes alertaron sobre la presencia de un grupo de maleantes.
Los habitantes se organizaron y en minutos lograron identificar a los supuestos responsables, luego de verificar que la camioneta en que viajaban no era de ellos, los empezaron a golpear.
Elementos de la Policía Municipal de Atlixco fueron alertados, pero al dirigirse al pueblo, los accesos fueron bloqueados, situación por la que se vieron obligados a replegarse, al tiempo que dieron aviso a la Secretaría de Seguridad Pública.
Elementos de la policía municipal, de al menos cinco municipios aledaños y decenas de policías estatales, intentaron ingresar para rescatar a los cuatro hombres y la mujer, pero entre más tiempo pasaba, más gente del pueblo participaba en el linchamiento, estaban tan enardecidos que algunos amenazaron responder a la autoridad si intentaban ingresar.
Según reportes de las autoridades, los ladrones robaron una camioneta en Tianguismanalco, y se dirigieron a San Jerónimo Coyula, para pasar desapercibidos, pero la alerta de que los maleantes se encontraban en el pueblo, se extendió rápidamente, tanto, como la cacería iniciada y de inmediato fueron reconocidos como los actores de constantes robos y asaltos en la región.
Al ser detenidos, los maleantes intentaron evadirse mediante amenazas, pero eso enojó más a los habitantes, quienes los empezaron a golpear, las agresiones eran tan brutales, que, uno a uno, fueron quedando irreconocibles; aún con vida, fueron rociados con gasolina y posteriormente les prendieron fuego, y ardieron hasta que sus cuerpos quedaron calcinados.
Todo lo vio la mujer, quien iba con ellos y era pareja de unos de los presuntos ladrones.
Durante la agresión, los pobladores les dijeron que ya eran muchos los delitos que cometían y con tal impunidad que decidieron que su sentencia pública e inmediata era la muerte.
Por momentos, los propios pobladores discutían entre ellos, algunos decían que tras golpearlos brutalmente, debían entregarlos a las autoridades, pero la gente se opuso.
Luego la discusión fue el método para acabar con la vida de los ladrones; algunos proponían que fueran quemados, pero que tenían que estar conscientes, pues hubo un momento en que los cuatro implicados ya no tenían conocimiento.
Otros proponían que mejor fueran ahorcados, como un ejemplo para otros ladrones que intentaran cometer delitos en la zona.
Sin embargo, predominó la idea de echarles gasolina y luego un cerillo, y así fue; los quemaron, presumiblemente vivos.
La única que no fue incinerada, al parecer porque la mantuvieron viva para que viera lo que le sucedía, a los ladrones, fue la mujer, quien respondía al nombre de Jessica.
Pero no libro una salvaje golpiza que recibió después, ya con los ojos vendados y, atada de las manos en la silla en que presenció la muerte de sus cómplices.
Muchos pobladores ya habían satisfecho su ira, otros se fueron, para entonces los cuatro ladrones ya estaban muertos, y el elementos del Ejército Mexicano se disponían a ingresar al pueblo, incluso personal de la Policía Estatal, pidieron a los habitantes retirarse y entregar a la mujer quien estaba viva.
Fueron elementos de la Policía Estatal, quienes ingresaron, acompañados de una comisión e pobladores y el presidente auxiliar, y lograron convencer a la gente de permitir la detención de la mujer, lo que los pobladores aceptaron.
Una vez que la mujer fue entregada, la subieron a una ambulancia y varias patrullas de la Policía Estatal escoltaron la unidad donde la mujer recibía los primeros auxilios, pero dada la gravedad de algunas lesiones, tuvo que ser trasladada de inmediato a un Hospital, cuyo nombre no fue revelado.






