-Eran tres carriles, pero con la rehabilitación de la avenida, instalaron una ciclovía y el espacio de rodamiento se redujo a dos carriles
-Los habitantes exigen la presencia de personal de Vialidad Municipal para controlar el tráfico porque la situación ya es incontrolable
-En horas “pico” la situación se complica y se extiende a zonas lejanas como Galaxia Bosques o la vialidad Vicente Suárez
Por Rubén Díaz Avelino
Habitantes de la zona oriente que utilizan la avenida 18 de Noviembre o carretera a Tehuacán, realizaron llamados por grupos de WhatsApp y mediante las redes sociales para evitar esta arteria, principalmente del tramo que va del entronque de Amalucan, a la zona Industrial Puebla 2000, debido a que el tráfico se ha tornado incontrolable.
La rehabilitación de dicha obra, recientemente fue terminada y al ser utilizada por los automovilistas ha provocado un caos incontrolable, debido que la inclusión de una ciclovía, redujo los carriles a dos.
Cuando eran tres carriles, la zona presentaba problemas de tráfico muy agudos, pero ahora, con dos carriles, literalmente la vialidad se estresó y pese a los llamados para evitar ese tramo, la situación de falta de control persiste.
Cabe señalar que, en el tramo referido, convergen los vehículos y transportes de pasaje y de carga, que viene de la autopista México-Puebla, pero también de la zona de La Ciénega, de la 16 Oriente y de La Resurrección por el lado de los estadios.
En tanto, por el otro lado llega el tráfico de la carretera a Tehuacán, de Bosques y Amalucan y de la unidad habitacional Rivera Anaya, y de las colonias San Antonio Abad, 2 de Marzo, y Miguel Hidalgo.
Todo esto, a la altura de la colonia Joaquín Colombres, y la única vialidad alterna es la desviación hacia la Prepa Alfonso Calderón Moreno y la Universidad Tecnológica de Puebla.
Los habitantes de la zona también realizaron un llamado a las autoridades municipales porque es urgente la presencia de personal de vialidad que controle el flujo, ya que incluso ha aumentado el número de accidentes y agresiones entre automovilistas por conflictos viales,
Con la disminución del espacio vehicular, el conflicto entre particulares y trabajadores del volante ha aumentado, la carga es muy pesada y el problema será aún más incontrolable cuando la autopsita enfrente un cierre de circulación y el tránsito tenga que utilizar la 18 de Noviembre o carretera Puebla-Tehuacán.
LAS HORAS “PICO” SON UN INFIERNO EN EL ASFALTO
Habitantes usuarios de las vialidades aledañas coinciden en que durante las horas “pico”, muchos de los automóviles que van para las colonias Bosques de San Sebastián, La Galaxia Bosques, Real Campestre y Xonacatepec, entre otras se desvían por la colonia Joaquín Colombres y la Rivera Anaya.
“Lejos de disminuir la situación, el caos se extiende a esas colonias que ya de por si es un caos después de los semáforos en la Rivera Anaya, lo que agrava la situación”, refirió una usuaria.
Por otro lado, indican que no solo es el tráfico, sino la contaminación de los automóviles parados mucho tiempo, así como la contaminación auditiva por el ruido de los claxons.
Los afectados señalaron que es necesario y urgente conocer si en realidad hay un uso importante de bicicletas que circulan por esa zona, o cual fue la decisión de afectar la circulación con el establecimiento de la ciclovía.
“Que creo es la moda de la infraestructura de nuestros tiempos, porque lo mismo pasa para desahogar la vialidad Vicente Suárez, o de La Margarita, para las colonias antes mencionadas, porque igual se redujeron los carriles a dos, y al parecer el peligro para los ciclistas, entonces es mayor”, manifestó otro quejoso.






