Hace sólo unas semanas concluyó la pandemia de COVID-19 que tardó más de dos años y sólo en México provocó unas 650 mil muertes, fallecimientos que se callan por las mañanas porque la muerte de las personas, en estos tiempos que vivimos, ya no son importantes.
Pero en estos días que vivimos, los que vivimos vemos una nueva pandemia que invade todo el país, y esa es la pandemia de las candigaturas.
Ya todos quieren ser candidatos, para qué, pues no importa, pero quieren tener sus bardas aún cuando estas se encuentren en basureros, en desechos, no importa donde pongan su nombre, pues la verdad es que las candidaturas ya están desvalorizadas.
Es más, pasas por la calle 5 de mayo y la 10, la 12 o la 14 y ahí te venden las candidaturas, por si quieres ser regidor, diputado local, diputado federal, alcalde de la ciudad o hasta gobernador.
No hace falta que tengas alguna posibilidad, sólo que quieras y que digas que le vas a echar ganas.
No importa si te han señalado de alguna irregularidad, en el mundo de la corrupción todo se perdona, sólo hay que estar con el partido o el movimiento en donde todo se te perdona y te vuelves bueno por tener obediencia ciega y decir a todo Si señor, sí mi señor y listo, tus pecados son perdonados.
Ya no importa si te llamas Rodrigo, o te llamas Norma María Luisa o David, y si naciste en Junio, o te llamas Julio, o si tuviste un pariente que mal gobernó, o si tu gobernaste mal una ciudad, seas hombre o mujer o te llames Claudia, insisto, eso no importa.
No, nada de eso importa, sólo falta que tu quieras, que alguien te patrocine unos espectaculares, algunas barditas, una que otra entrevista y que te avientes a hacer monadas y payasadas en las redes sociales, como tik.toc.
Proyectos, promesas, plataformas, cerebro, no, eso ya no importa eso era antes, con los de antes, lo de ahora es la cargada y la carcagada, como el payaso de las cachetadas, como dice una cosa en la mañana, dice otra cosa en la tarde, y de todas formas genera la burla y la sorna, eso sí que es lo que da popularidad y hasta calidad moral para señalar a amigos o enemigos.
Ha, pero si tienes un cargo público y desde ahí puedes jalar una lanita para jalar un poco de cash, o justificar de donde sale para que no digan que te lo robas, que son moches o aportaciones a tu movimiento, pues ya está, ya la hiciste y la te justificaste, y cuando llegue la noche, descanses y sueñes que ya eres candigato, perdón, candidato.
Lo demás, en verdad te digo, no es importante.




