Es cierto que la ansiedad y el nerviosismo pueden ocasionarnos sudoración excesiva o hiperhidrosis en manos, piés, axilas y rostro, sin embargo, cuando esta situación se presenta sin ninguna causa específica, afectando la seguridad, confianza y actividades diarias de una persona, se hace necesario acudir a un especialista médico.
No todas las personas que lo sufren saben que es la hiperhidrosis. Esta patología aparece como resultado de la hiperestimulación de las glándulas sudoríparas, por lo tanto, se debe al aumento de la actividad del sistema nervioso simpático que es justamente el encargado de procesos como el de la sudoración. Como consecuencia, la vida diaria del paciente se ve deteriorada al no poder controlar este tipo de sudoración excesiva que en ocasiones puede ocasionar mal olor corporal o bromhidrosis.
Es importante subrayar que existen dos tipos de hiperhidrosis, la primaria y la más frecuente surge sin causa conocida durante la infancia afectando principalmente axilas, manos y piés. La hiperhidrosis secundaria aparece en la edad adulta y provoca un sudor repentino debido a una enfermedad, ansiedad o como una reacción durante el embarazo.
Medicina estética: soluciones sin dolor ni cirugía
Sabemos que esta patología afecta, aproximadamente, al 5% de la población mundial y que se inicia entre los 14 y 25 años, presentándose la hiperhidrosis primaria en más del 90% de los casos.
En adolescentes o prepúberes, la hiperhidrosis aparece en un 90% en las palmas de las manos y las plantas de los piés, mientras que en adultos la ubicación más frecuente es en las axilas (50%), las plantas de los pies (30%), palmas de las manos (24%) y la cara (10%).
Ante esta situación, que la mayoría de las veces puede acomplejar y preocupar a quien la sufre, la medicina estética ofrece diversas opciones para el tratamiento de la hiperhidrosis, entre las cuales se destaca la aplicación de la toxina botulínica tipo A por ser una opción segura y efectiva para la hiperhidrosis facial y corporal.
El procedimiento que se realiza en la Clínica Dermatológica y Cirugía Estética de Puebla consiste en la denervación o pérdida de función de forma temporaria de las glándulas sudoríparas, resultando en una reducción local de la sudoración por un lapso de 7 a 8 meses. Al llevarla a cabo se establecen las áreas con lápiz dermográfico para definir el contorno dentro del cual se marcan los sitios de inyección (de 12 a 15 sitios por axila). La inyección debe ser intradérmica y se realiza lentamente.
El primer paso será, entonces, pautar una cita de valoración con el médico especialista quien luego de realizar el diagnóstico procederá a informar al paciente acerca del tratamiento y de la mejor manera de prolongar sus efectos. En este caso, el Dr. Aristides Arellano Huacuja puede brindar una cita a través de sus medios de contacto.
¿Cómo prolongar el procedimiento contra la hiperhidrosis?
Con el fin de evitar que se incremente la sudoración luego del procedimiento efectuado con la toxina botulínica será necesario que la o el paciente procure alimentarse de forma saludable, evitando el consumo de alcohol y de alimentos picantes, use calzado elaborado con materiales naturales y calcetines con control de humedad y utilice ropa confeccionada con tejidos de origen natural, como la lana, el algodón, el lino o la seda para permitir que la piel pueda respirar.
Con la asesoría profesional y apoyo del Dr. Aristides Arellano Huacuja, médico cirujano en Puebla es posible solucionar de forma segura y efectiva el problema de sudoración excesiva o hiperhidrosis. Puedes visitarnos en la calle 20 Sur #2539, Col. Bella Vista Puebla, Pue. México, C.P. 72500, o llamar a los teléfonos: (222) 243 6505, (222) 243 7740, (222) 266 9168, o por el whatsapp: +(52) 2211690020.




