Este sábado hubo un desayuno fastuoso digno de los tiempos de la maestra Elba Ester Gordillo, eran unos mil invitados, la mayoría a fuerza y bajo amenazas de que, si no asistían, habría represalias en su contra.
La auto festejada fue ni más ni menos que la profesora Dinorah García Hernández y la mayor parte de los “acarreados”, perdón, invitados, fueron maestros y maestras quienes carecen de clave y por lo mismo están sujetos a las indicaciones y caprichos de la directora del Fondo de Ahorro para el Bienestar de los Trabajadores de la Educación, del SNTE 51.
Desde el martes de la semana pasada, empleados y funcionarios de la SEP, principalmente del área de Dirección de Bachilleratos, indicaron a los profes que debían atender la invitación, por lo que éstos tuvieron que utilizar sus horas y día hábil para no poner en riesgo su trabajo.
El cumpleaños de Dinorah García Hernández fue muy costoso, el platillo por persona estaba en unos dos mil pesos, hubo más de 220 personas laborando, entre recepcionistas, meseros, capitanes, cocineros y vigilantes y valet parking, el costo de la fiesta de los casi 60 años de la susodicha se calcula en unos siete millones de pesos.
Uno de los principales promotores del evento fue Ángel Morales, a quien se dirigían los proveedores de los servicios de la comida de cumpleaños, Ángel Morales es quien trabaja el tema de recursos para este tipo de casos, de quien es actualmente el secretario General del SNTE 51, Jaime García Roque, pero quien a su vez es el presidente del Fondo de Ahorro para el Bienestar de los Trabajadores, donde la profesora Dinorah García es la directora, es decir, ambos manejan los recursos de las cuotas de los profes.
Si fue un “destape” a la dirigencia de la Sección 51 del SNTE, les salió el tiro por la culta, pues de ni un solo profe o profesora se puede dar el lujo de darse una fiesta de siete millones de pesos, lo que ha generado el repudio, el rechazo y la crítica álgida en contra de la festejada, quién en vez de sentirse feliz, va a tener que analizar si el festejo es para celebrar, o para lamentarse porque ha perdido el poco apoyo de los 20 o 30 profes que la respaldaban por mera conveniencia.






