-Cumplen 25 años y cuentan con dos sedes en la ciudad de Puebla, ahí apoyan a estudiantes e impulsan el desarrollo de adultos
Por Rubén Díaz Avelino
La directora general de la Fundación Espinosa Rugarcia, Elizabet Rugarcia Chistianson, señaló que recientemente cumplieron 25 años de impulsar y apoyar la educación, mediante becas, talleres, cursos y capacitaciones; cuentan con dos sedes y los adultos también encuentran la posibilidad de continuar con su desarrollo y preparación personal.
Rigarcía Christinason señaló que la fundación en Puebla tiene dos sedes, una en el centro histórico, en el barrio de El Parian y otra en la colonia El Carmen, en donde llevan ya 25 años trabajando por las y los mexicanos, esto, mediante apoyo a proyectos educativos y proporciona herramientas educativas para impulsar un desarrollo integral adecuado para personas que requieren de ese impulso.
Actualmente cuentan con proyectos enfocados a la educación, entre ellos, un programa de becas para estudiantes de nivel licenciatura, con un perfil muy específico de movilidad social en México, que requieren del apoyo de la fundación.
También cuentan con un Centro de cómputo, denominado ESRUG que se encuentra físicamente en la sede de El Parián, en donde imparten clases de computación, para niñas y niños, con capacitación para que ellos avanecen a nivel emocional y espacios lúdicos.
En el lugar también existe un Centro de audición y lenguaje para niñas y niños sordos con apoyo en terapia de rehabilitación para que se puedan comunicar a pesar de su pérdida auditiva
Para poder ayudar a sus hijos e hijas en su desarrollo educativo siendo sordo o sorda, hay un área de sicología que les ayuda a completar el objetivo.
En algunos talleres manejan la modalidad presencial en el caso de los niños y para adultos en modalidad virtual en donde les enseñan herramientas de Word, Excel, investigación en Google, inteligencia artificial, uso de redes sociales, además de idiomas como Inglés, francés y alemán.
La aceptación de los adultos, desde que llegan interesadas, ya tiene un chipo de apertura, y han tenido muy buena retroalimentación con los adultos que son muy receptivos y son muy agradecidos con lo que aprenden y toman sus cursos.
En la comunidad hay artesanos, hay museos, turismo, hay gente que vive muy cerca o en la zona y se siente una comunidad con sentido de pertenencia, aparte de que recomiendan con conocidos o familiares y ahí se ha generado una comunidad muy asertiva, señaló Elizabeth Rugarcía.






