De un tiro en la cabeza fue ejecutado el bombero controlador del pozo de agua potable de la comunidad “Manuel Ávila Camacho” de la junta auxiliar de Santa María Ixtiyucan, perteneciente al municipio de Nopalucan, donde la falta de la Policía Estatal y la Guardia Nacional facilita las actividades del crimen organizado.
Los hechos ocurrieron esta tarde, cuando el bombero Lauro Salazar Romero, circulaba en su camioneta al parecer NP300, doble cabina, de batea, color gris, en la carretera que va de Nopalucan al municipio de Acatzingo.
El ataque presuntamente directo fue pasando la comunidad de La Cima, cuando él hoy occiso se dirigía a la comunidad denominada Hernández, justo en la curva donde se encuentra la Capilla.
Versiones que deberá esclarecer la Fiscalía General del Estado, es si el ahora occiso huía hacia Acatzingo porque ya sabía que lo iban a matar.
Asimismo, el Gobierno del Estado deberá analizar el urgente regreso de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional, para evitar que la ingobernabilidad en ese municipio aumente el número de hechos de este tipo y qué están haciendo las autoridades municipales al respecto.
Cabe señalar que en la administración 2013-2018 (Duró cinco años 8 meses), el agua de los pozos era sustraída por particulares y vendida en empresas y comunidades, a razón de 600 pesos por pipa, y se vendían ilegalmente unas 10 pipas por pozo.
Cabe señalar que dicho delito anterior era operado en forma de una mafia entre algunos integrantes del cabildo y funcionarios del ayuntamiento, quiénes se construyeron grandes casas en las que actualmente habitan funcionarios y regidores de ese tiempo, o hicieron negocios de internet y de papelerías, por lo que las autoridades deben analizar también esa línea de investigación.





