El próximo domingo rinde su informe del segundo año de gobierno el alcalde de Puebla Eduardo Rivera Pérez, un evento en el que se escuchará el mensaje político que este jueves pule el mimo alcalde en la intimidad de su hogar. El discurso relativo requiere de retoques porque su equipo de comunicación social y de comunicación política tiene muchas fallas que no han podido superar en los dos años de la administración.
Pero la operación política del alcalde tampoco da brillo.
Y para muestra un botón.
Ante la mala convocatoria van a recurrir al acarreo ciudadano y al acarreo institucional.
Y aquí, en el acarreo institucional viene la prostitución oficiosa y convenenciera del dirigente sindical del Ayuntamiento de Puebla, quien desde este miércoles giró la “invitación” a todos los sindicalizados a acudir al informe.
Acudir no es opcional, tiene que ir a webo, esa palabra es que utilizó el fantoche engreído quien giró la orden mediante sus delegados sindicales a modo y lambiscones.
No importa que sea un día de descanso, el regordete tragón líder sindical ya advirtió, fiel a su estilo que el que la trabajadora o el trabajador que no acuda, se lo va a chingar.
Obviamente el edil sabe de esto, pero no hace nada convenencieramente.
El edil recurre al torvo líder sindical porque de lo contrario no llena el escenario.
Acaso el equipo de comunicación política no le ha informado los antecedentes del traidor de ocasión, o poco les importa el chantaje en turno al que apela ese remedo de persona subnormal.
Este orangutan sindical fue lambiscón de Luis Bank; cuando Luis Bank se fue y llegó Claudia Rivera, se volvió el principal aplaudidor de la morenista; cuando Claudia se fue y llegó Lalo Rivera, entonces se convirtió en lambiscón de Lalo Rivera.
La traición la trae en el corazón.
Cuando Rafael Moreno Valle era gobernador y necesitaba un tonto a modo para golpear interpósita persona a Lalo Rivera y a Claudia Rivera, se valió de regordete con cerebro de niño.
Era un morenovallista contumaz, pero en la elección fracasó Lalo y ganó Claudia, el irrisorio tripagorda no obtuvo ni seis mil votos, vaya, ni su casilla ganó, en esa sólo alcanzó unos 60 votos, ni su familia lo quiere por traidor.
Todos saben que se quedó con la lana que le aventó al suelo Moreno Valle, traicionando también a quienes lo apoyaron, ni siquiera les pagó.
El día “D” en la que participó como candidato a la alcaldía por Compromiso por Puebla, partido del morenovallismo se clavó el recurso de la operación y desconoció el compromiso de pago a sus operadores, quienes le devolvieron la travesura mintiéndole que ya llevaba más de 130 mil votos, en el “bunker” de ahí, en la junta auxiliar Zaragoza. Fue un peloteo de mentiras. No alcanzó ni seis mil votos.
Cuando Moreno Valle lo vio, sólo le dijo “Para eso me gustabas” y nunca más lo volvió a recibir a pesar de que el arrastrado le rogaba por una reunión.
A Claudia Rivera también la traicionó.
Y a Lalo Rivera también lo va a traicionar, porque en reuniones de Nacho Mier, ya le aseguró el apoyo de los sindicalizados, y jura que es el mejor morenista. A Lalo Rivera le dice que trae el color azul tatuado en su corazón, y a Tony Gali junior ya le mandó a decir que el le pone una estructura de 25 mil personas.
Parece que unos y otros no se dan cuenta que Gonzalo Juárez es un traidor y mentiroso de ocasión.
El niño regordete ya era fantasioso y le viene a contar el cuento del coco.
Con todo eso Lalo Rivera lo quiere para su estructura.
Y Nacho Mier, con la experiencia que según tiene, también lo cuenta en su “estructura”.
Un dato más.
Ni uno ni otro lo toman en serio, y la muestra contundente es que ya les rogó por una diputación plurinominal, luego por una diputación local y no le conceden ni la mínima posibilidad.
Es un tonto útil y traicionero el engreído nepota.
Sólo es un desagradable narcisista.







