El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, fortalece su administración y uno de los puntos en donde ha logrado afianzar su proyecto, es en el ámbito tecnológico y en la innovación.
No es casualidad que exista la secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, precisamente a cargo de Celina Peña Guzmán.
Cecina es doctora, tiene toda una vida en la academia y ha sabido traducir el liderazgo del gobernador en una responsabilidad por transformar a México, desde Puebla.
En el evento de ayer, en la recta a Cholula, en su intervención, la académica, destacó los 40 proyectos con los que Puebla participa con la federación: por citar algunos, el Centro de Diseño de Semiconductores Kutsari, el proyecto de electromovilidad del auto Olinia, la iniciativa de turismo científico con el Astro Parque en el Gran Telescopio Milimétrico, el Polo de Desarrollo para el Bienestar, la Capital de la Tecnología y la Sostenibilidad; así como el Plan Hídrico para sanear y rescatar el Río Atoyac y el Lago de Valsequillo, entre muchos otros, que no nos daría el espacio que tenemos para citarlos.
Y esta referencia también es oportuna, pues con estas acciones, el Gobierno Federal y el de Puebla, trabajan coordinadamente para generar prosperidad compartida y riqueza comunitaria en favor de las y los poblanos con proyectos que fortalecen la economía y la productividad regional.
La cartera que encabeza Celina Peña, ha empujado colaboración internacional, por ejemplo, en materia de semiconductores, educación, divulgación científica y tecnológica.
Otro ejemplo, el gobierno estatal participa en el desarrollo de maquinaria especializada en instrumentación destinada a procedimientos de diálisis, para mejorar la calidad de vida a pacientes con enfermedad renal.
Está muy bien y es digno reconocerse la llegada de las mujeres a la administración pública, la presencia de las mismas y sobre todo con este tipo de alcances y capacidades, no sólo impulsan un gobierno eficiente y honesto, sino un gobierno sensible que detecta las necesidades, desde una vocación humana, con sentido de justicia.





