El viernes por la noche en la comunidad de Papatlazolco perteneciente a Huauchinango, a partir de un rumor sobre la presencia de un “robachicos”, unas 200 personas confundieron a un joven con un ladrón de infantes y decidieron lincharlo.
Sólo 24 horas después, el joven fue identificado como Daniel Picazo González, contaba con 31 años de edad, era procedente del estado de Hidalgo, trabajaba como asesor en la Cámara de Diputados, contaba con un Máster en España, viajaba por distintas partes del mundo y laboraba directamente con la diputada federal por el PAN, Joanna Felipe Torres, del Edomex.
Daniel Picazo ingresó a laborar a la Cámara de Diputados; tenía con qué, pues había logrado el primer lugar entre los aspirantes al máster universitario en derecho parlamentario, por lo que estudió en la Universidad Complutense, en Madrid, España.
Tras la identificación, la diputada federal Joanna Felipe Torres lamentó el deceso y al igual que amigos y familiares exigieron justicia, pues lo ocurrido, aunque haya sido un error, fue un acto criminal y colectivo.
Al joven le gustaba viajar, lo mismo había ido a Dubai, que se adentraba en comunidades muy alejadas dentro del país, como fue el caso al acudir a Papatlazolco, donde encontró la muerte, estaba en el lujar equivocado, en el momento equivocado, señalaron quienes lamentaron su muerte por demás violenta.
Nadie sabe cómo o dónde empezó el rumor que recorrió el pueblo, la gente empezó a buscar a un sospechoso y alguien vio al abogado como un extraño, lo señalaron, lo privaron de su libertad, lo interrogaron a golpes, palos y piedras y finalmente en una decisión colectiva le prendieron fuego cuando aún estaba vivo.
Después, cuando murió el joven, de la misma forma en que inició el rumor, los habitantes empezaron a preguntar quién había sido el niño que el joven se había robado,
Nadie sabía nada.
Nadie supo nada.







