Hace unos 20 años, una empresa financiera de los hermanos Tiro Moranchel, defraudó con miles de millones a cientos de poblanos, muchos murieron en espera de justicia, nunca recibieron el dinero que invirtieron.
Los responsables aún están presos, pero los defraudados nunca volvieron a ver su dinero.
Del mes de diciembre para acá, al menos otros 30 poblanos aceptaron la gestión de préstamos de la financiera Avanza que tiene instalaciones en oficinas rentadas en las Torres JV I, de Vía Atlixcáyotl y en Torre Centro Mayor
Ofrece préstanos millonarios, pero en realidad cobra anticipadamente un 10 por ciento y no otorgan los créditos
Ademas carece de registro de la CONDUSEF para operar préstamos
A la fecha, existen entre 20 y 30 operaciones mediante las cuales, presuntamente han defraudado a sus clientes, principalmente hombres y mujeres empresarios quienes entregaron anticipos del 10 por ciento, sin recibir el financiamiento pactado, mediante contratos.
Dicha empresa financiera lleva el nombre comercial de Avanza, y su supuesto nombre legal es Financiera del Caribe S,A de C.V., de acuerdo a documentos de afectados, a los que tuvo acceso este reportero, pero aún no se pueden dar detalles de la denuncia.
Pero de acuerdo a las denuncias ciudadanas, la financiera opera selectivamente; primero contactan a empresarios, a los que les indican que pueden acceder a la posibilidad de financiamientos de grandes sumas de dinero, sólo por invitación.
Las operaciones son dirigidas por el Gerente Regional, Luis Torres, y su represente legal de nombre Daniel Betancourt Arteaga, y la ejecutiva de cuenta Paulina Díaz y la jefa administrativa Alejandra Lara.
Los trámites los realizan con papelería membretada, cuentan con oficinas lujosas y atienden principalmente a personas morales, de quienes tienen previamente sus proyecciones económicas y les hacen una clasificación de solvencia financiera, es decir, que sí pueden pagar.
Antes de entregar una carta de liberación de recursos, solicitan el pago del 10 por ciento del préstamo, es decir, si el financiamiento va a ser de un millón de pesos, se les debe depositar cien mil pesos; y como garantía piden la inmovilización de saldos de saldos de tarjetas, con el riesgo de que en cualquier momento pueden ejecutar el cargo total del préstamo, con los intereses que esto genera, igual que cuando un hotel cobra una reservación.
El problema empieza cuando pasan los días y las semanas y arguyen mil pretextos, pero el depósito del préstamo no es efectivo, ante los reclamos, literalmente se echan la bolita entre sus diferentes áreas, pero el dinero no es liberado, a pesar de existir un contrato y una carta de liberación del financiamiento con la cantidad estipulada.
Otro afectado, un varón de aproximadamente 55 años, dijo que no denuncia porque teme que la firma empresarial que tiene, se vea afectada por “caer en una presunta trampa” y porque existe el temor de que detrás de esta estafa pueda estar el crimen organizado, razones por las cuales no denuncian y solicitan el anonimato.
Dos afectados más, en similares condiciones, solicitaron que las autoridades del Gobierno delo Estado, intervengan mediante la práctica de una auditoria a esta empresa de préstamos para evitar que se trate de un fraude que pueda alcanzar proporciones mayores, pues hasta ahora se han percatado de que la firma no está registrada ante la CONDUSEF.






