Por : Ismael Rojas Cuellar
La Federación Doroteo Arango negó haber participado en el homicidio de una integrante de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre, ocurrido el pasado 15 de agosto en inmediaciones del estadio Cuauhtémoc. La organización aseguró que no portaban armas y responsabilizó a la propia 28 de Octubre de la agresión.
En conferencia de prensa, el dirigente de la Federación, Luis Flores —quien asumió el cargo hace seis meses—, narró que ese día acudieron entre 15 y 20 comerciantes a la zona con la intención de trabajar.
De acuerdo con su versión, contactaron a Xihuel Sarabia, hijo del líder de la 28 de Octubre, quien les indicó que enviaría a un representante para dialogar. Sin embargo, antes de que la reunión ocurriera, un sujeto encapuchado, con un paliacate de calavera, lo identificó y le ordenó retirarse del lugar.
Flores aseguró que en ese momento les mostraron armas de fuego y, segundos después, comenzaron los disparos que derivaron en la balacera.
“Corrimos para resguardarnos. Uno de nuestros compañeros cayó; pensamos que se había tropezado, pero en realidad había recibido un balazo y perdió el pie”, relató.
El dirigente insistió en que su grupo no participó en el ataque y pidió que se esclarezcan los hechos para deslindar responsabilidades.





