Por Rubén Díaz Avelino
Ese Pepe Chedraui, como hace una cosa, hace otra.
Aún no terminamos de olvidar su última falla, su último desmadre o su última torpeza, y ya tiene otra nueva.
Eso sí, Pepe Chedraui es buen cliente.
Resulta que, en vez de meter en orden a sus regidores y sus regidoras, los respalda y estimula lo que hacen, sea esto legal o ilegal, debido o indebido.
Si los regidores de Pepe Chedraui quieren cobrar sin trabajar, pues no les dice nada, incluso los defiende y les dice que hagan lo que quieran mientras sean obedientes levanta dedos.
Si quieren cometer abusos o violar normas, pues lo pueden hacer, siempre y cuando sean de su equipo, porque si no están con el, los sataniza, los expone y les avienta unas monedas a sus escribientes oficialistas de oficio, para que le peguen al enemigo y entrevisten favorablemente al amigo, o la amiga, o a la amiguita, pues.
Y es que el último caso del entorno de Pepe Chedraui es el de la regidora Lupita Vanessa López, quien sacó de su oficina a la que era su asistente, Guedany Fugueroa porque le incomoda su activismo feminista, y eso que la regidora se considera feminista.
Ver para creer.
Pero el tema no quedó ahí, sino que Guedany, así como defiende los derechos de otras mujeres, por congruencia tuvo que defender el derecho propio y con apoyo de colectivos relativos, ya actuó, como es su derecho y obligación, pues para defender el derecho de otras mujeres, también debe defender el suyo propio.
Mientras la regidora avisaba a Pepe Chedraui que ya había procedido contra su asistente incómoda y éste gustoso festejaba, la afectada ya hasta había regresado de haber acudido a la Sindicatura, al Instituto Estatal Electoral y a la Comisión de Derechos Humanos, instancias y organismos en donde inició las acusaciones por violencia política de género.
A la feminista Vanessa López le incomodaba el activismo feminista de Guedany, pues decidió utilizar sus influencias con el edil y cobrar los favores por los apoyos recibidos en el Salón de Cabildos.
Si el voto de los regidores a modo no es para tener favores en reciprocidad, pues entonces para qué demonios puede servir.
Pero si su regidora no fuera de sus grupos de regidores aplaudidores, lambiscones y aduladores, pues entonces le echaba la maquinaria de pasquines a los que les paga por obedecer.
Y aguas, porque los colectivos van a actuar y no se van a quedar con las manos cruzadas, mucho ojo Pepe.
Y en todo esto ya entró la activista Helena Monzón, quien ya advirtió la actitud de esa regidora soberbia y prepotente, pero no tarda en que esto alcance al edil quien en realidad está detrás de esta agresión femenina, la regidora López, sólo es la mano que tira la piedra y Pepe Chedraui es la mano que mece la cuna.
Ya sólo faltaba que el cobarde de Pepe Chedraui se metiera en un pleito de mujeres y optara por afectar a la más débil, hablando de nivel de jerarquía laboral.
Pero lo más grave no es sólo este caso, Pepe Chedraui también protege al cobarde acosador Gonzalo Juárez Méndez, y a otros igual de acosadores y cobardes, como el irrisorio líder charro, ese al que le gustan los narco corridos.
Son tan normales los acosos en el Ayuntamiento de Puebla, que incluso la extorsión a las trabajadoras, por dejarlas trabajar, ya es oficial, una situación de cada día y de la que pronto abordaremos este tema, también.
Mientras tanto Pepe Chedraui se llena la boca diceindo que está del lado de las mujeres, haber si en este Mes de la Mujer y específicamente el 8 de Marzo, le regala una línea ágata o unos 20 segundos de mención al caso de Guedany Figueroa.






