Primera parte
Por Rubén Díaz Avelino
Alguien debe de informarle de manera urgente, al gobernador del estado, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, que en la Secretaría de Gobernación existe una orden de discriminar y violentar, de forma permanente y perversamente intencionada los derechos laborales de los trabajadores del Gobierno de Puebla, adscritos a esa dependencia.
Obviamente, funcionarios menores y de segunda de esa dependencia, lo van a negar, y más cuando saben y ya comprobaron la sensibilidad del gobernador Sergio Salomón y del nuevo secretario de Gobernación, Javier Aquino Limón.
Pero ante la negativa, las pruebas.
La prueba es la situación que están padeciendo algunos trabajadores, que después de haber sido despedidos y de que lograran demostrar ante autoridades federales laborales la separación injustificada de la cual fueron objeto, han sufrido represalias sólo dignas de una esclavitud, en el propio gobierno.
Y es que después de un peregrinar de ocho largos años en tribunales laborales, -porque los años sin cobrar y sin comer seguro son más largos que los normales-, algunos trabajadores lograron ser reinstalados en su fuente de empleo.
Sin embargo, en la Secretaría de Gobernación ha sido impedido a toda costa, cubrirles el pago de sus quincenas que por derecho les debieron de haber pagado desde el primer momento, pero no fue así.
Por ejemplo, como dice La Princesa Sofía, existe un trabajador adscrito al Archivo General de la Secretaría de Gobernación, de nombre Francisco Valencia, quién actualmente lleva alrededor de dos años sin que se le haya cubierto el pago de sus quincenas.
Es correcto, dos años sin cobrar.
La razón, una miserable, abusiva e irresponsable represalia.
Y esto lo saben los directores del área, así como los subsecretarios que estaban; los funcionarios saben el significado de la retención del salario de Francisco Valencia, pues dicho salario es producto de su sudor, esfuerzo y sacrificio.
Son 24 quincenas sin cobrar, en esos dos años, el trabajador solventa sus pasajes, la comida que tiene que comprar en su lugar de labor porque, además, es víctima de largos horarios, lo que constituye un abuso extra y una victimización.
Pese a su desesperación, el trabajador del Gobierno de Puebla con dos años sin cobrar, aún mantiene la esperanza de que le hagan justicia, por lo mismo, sigue presentándose a laborar.
La misma esperanza que tiene de que se le haga justicia, lo llevó a solicitar audiencia a los “Martes Ciudadanos”, la última ocasión fue el pasado mes de mayo de éste 2023.
El trabajador del Gobierno de Puebla, con dos años sin cobrar, fue atendido por la Consejería Jurídica, los funcionarios que lo atendieron, muy amablemente le prometieron que en los siguientes días se le cubriría el pago de sus quincenas atrasadas, de los dos años recientes.
Sin embargo, puntualmente le mintieron.
Son varios los afectados así, pero hoy sólo abordamos el de uno de ellos, por ser el caso más conocido y de dominio público en toda la Secretaría de Gobernación.
Esto sucede porque a los funcionarios que pueden y deben tomar una decisión, no les ha importado si los trabajadores tienen para comer, si cuentan con recursos económicos para trasladarse todos los días, desde su casa, a su trabajo y viceversa, o si acaso tienen para llevar la comida a su mesa.
Tampoco le importa, a estos funcionarios si los “esclavos” como peyorativamente les llaman, cuentan con recursos económicos en caso de que sus familiares se enfermen.
Así, sin derecho a las quincenas que sí devengan, los trabajadores sin cobrar, lograron sobrevivir a una pandemia y ahora los azota la violación y discriminación permanente a sus derechos laborales.
Pero también los lastima la indiferencia, la inhumanidad, la falta de principios y valores que existen de sobra en esa área y por algún encumbrado funcionario del actual gobierno estatal.
En verdad, es innecesario que el gobernador Sergio Salomón se entere de esta situación, de esta forma.
Los funcionarios en turno de la dependencia referida, se encuentran obligados a velar por el bienestar de las familias poblanas, máxime si forman parte de la administración Pública.
El Estado funciona por medio de hombres y mujeres que día a día salen de sus domicilios dispuestos a cumplir con sus responsabilidades laborales, pero que ni siquiera se les pueda respetar el derecho a percibir un salario digno, es realmente humillante, decepcionante y preocupante.
Es ociosos recordar que todos los trabajadores tienen derecho a un empleo decente, a percibir un salario digno, así como a sus derechos.
Ojalá y sirva este medio para solicitar la intervención del actual gobernador Sergio Salomón, reconocido por su sensibilidad, para para que tome cartas en el asunto.
Los trabajadores aún tienen la esperanza de que en un estado de derecho y con leyes, se les haga justicia, y de paso, se castigue a quienes causaron daño, para que no quede en la impunidad este abuso y este exceso de poder.
Quien esto escribe, considera que para el gobernador Sergio Salomón existe una gran identificación con las políticas sociales y los valores fundamentales, así como los derechos humanos y laborales, y no se va a negar la justicia a quien la demanda, porque para un gobierno, hacer valer la ley para que una familia tenga justicia, no es una opción, es un derecho para el afectado, y una obligación para el estado.
Es cuánto, por ahora…porque hay más casos con los documentos en mi poder.





