Alberto Hernández
Más de 300 niños poblanos han visto mejoras reales en su desarrollo físico, emocional y cognitivo gracias a la equinoterapia que se brinda en el Centro Integral Ecuestre El Capricho A.C., un proyecto social que durante 2025 consolidó su impacto en el estado y se perfila como uno de los esfuerzos terapéuticos con mayor alcance en Puebla.
Durante su rendición de cuentas, el presidente del Centro Integral Ecuestre El Capricho, Alejandro Basilio Sánchez, mencionó que el corazón de este trabajo es el programa social “Mejorando Vidas”, una iniciativa que ofrece atención integral mediante equinoterapia a niños con autismo, así como a personas de distintas edades con TDAH, síndrome de Down, parálisis cerebral y otras condiciones neurológicas y motoras, permitiendo a muchas familias acceder a terapias que suelen ser costosas o de difícil acceso.
Señaló que desde el inicio de operaciones del programa en septiembre de 2023, El Capricho ha brindado más de 5 mil 500 sesiones terapéuticas, generando avances medibles en la calidad de vida de los beneficiarios y convirtiéndose en un referente de atención especializada con enfoque social y comunitario.
Ubicado en la comunidad de Santa María Guadalupe Tecola, a pocos minutos de Lomas de Angelópolis, el centro opera en un entorno natural que favorece los procesos terapéuticos y ha despertado el interés de la sociedad poblana no solo por sus actividades ecuestres, sino por su impacto social sostenido y comprobable.
Basilio Sánchez resaltó que uno de los principales distintivos de El Capricho es que cuenta con profesionales de la salud certificados en equinoterapia y con registro ante la Secretaría de Educación Pública, siendo el único espacio en Puebla que cumple con estos estándares, lo que permite ofrecer tratamientos personalizados y con objetivos terapéuticos claros.
De cara a 2026, el Centro Integral Ecuestre El Capricho A.C. anunció la continuidad y fortalecimiento de su programa social, reafirmando su compromiso con la transparencia, la responsabilidad social y la rendición de cuentas, bajo la premisa de que cada avance logrado representa una oportunidad de transformación para niños y familias poblanas.







