Como si se tratara de un asunto menor o político, hay voces miserables e insensibles cuyos dueños buscan evitar que se hable del hallazgo del cadáver de un bebé de meses de nacido, en una zona de contenedores de basura del Centro de Reinserción Social de San Miguel.
Los autores de las voces llenas de perversidad buscan que se pase inadvertido un hecho vergonzoso y criminal, como las intensiones de que no se hable de ello.
Y para que les duela más el hocico a estos sinvergüenzas, aquí retomamos el tema: el día 10 de enero fue hallado el cadáver del bebé en los botes de basura del penal de San Migue. Nadie hizo, ni dijo nada (desde la parte oficial) como creyendo que así se acababa el escándalo.
Una vez que un medio digital y la Asociación Civil Reincerta hacen público el hecho y su titular Saskia Niño de Rivera hacen público el tema y éste se viraliza, entonces ahí sí, las autoridades reconocen el hecho, pero 24 horas después. Vaya descontrol o vaya responsabilidad y deshumanización.
Inmediatamente después la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) inicia la intervención, como es su facultad, pero fuerzas malévolas y extrañan buscan insanamente que sólo intervenga la Comisión de Derechos Humanos del Estado, a cargo del manipulable, obediente y pelele José Félix Cerezo Vélez.
Como si el bebé fuera un premio o un objeto para ganar en censura, el pelele Félix Cerezo pidió a la CNDH no intervenir sobre las investigaciones sobre el bebé por ser “instancia competente para conocer los hechos materia de la queja”.
No obstante que sí le compete, la CNDH se dijo respetuosa de facultades y atribuciones de los organismos estatales.
Aún así, tarde lo temprano y ante las pifias que como en todo cometerá la CDH del Estado y la pandilla de abogados que tienen secuestrado al organismo, la CNDH terminará por intervenir y seguramente emitir una nueva queja, realmente necesaria, otra vez, por el autogobierno que existe en ese lugar, y quien diga lo contrario es porque no ve, no quiere ver, o tiene negocios e intereses miserables en ese sitio.
A 10 días de ocurrido el hecho, y no a nueve como torpemente se intentó manipular, en realidad sólo hay nubarrones, intensiones políticas por acallar el hecho, casi amenazas para que no se hable del tema, la situación sigue muy perturbada, ya habrá avances en las investigaciones de la Fiscalía General del Estado, y explicaciones institucionales y se tragarán muchas palabras. Muchos anuncios y mucha soberbia.
Pero mientras todo eso sucede, el caso del bebé hallado muerto, es el caso del bebé de la censura.
Quieren ocultar la mierda.





