Una familia integrada por el padre, la madre y sus dos hijos fueron ejecutados a tiros en el interior de su domicilio, y posteriormente los responsables les prendieron fuego para borrar evidencias, por lo que los cadáveres terminaron calcinados, en la Sierra Negra, en la región de Tehuacán.
Estos hechos sucedieron ayer en el municipio de San Pablo Zoquitlán, en la comunidad de Tepexilotla, en donde los vecinos escucharon varios disparos y al tratar de indagar se dieron cuenta que unos individuos se daban a la fuga, al mismo tiempo en que la vivienda donde fueron los disparos, empezó a arder y era envuelta por las llamas.
Las víctimas fueron Uriel N, su esposa Angélica N, y los hijos de ambos, Uriel e Iker, de 9 y seis años de edad, respectivamente.
Después de los hechos, las autoridades dieron aviso de lo ocurrido y más tarde acudió personal de la Fiscalía General del Estado para iniciar los trabajos de levantamiento de los cadáveres e iniciar la carpeta de investigación.
Durante la identificación de los cadáveres, familiares de los ejecutados exigieron justicia, al parecer será fácil dar con la identidad de os responsables, pues era de dominio público que el jefe de la familia tenía problemas con un grupo de individuo conocidos en la región.





