Un individuo de 35 años de edad fue detenido por policías y agentes de la Fiscalía General del Estado luego de confesar que mató a golpes a su esposa, le abrió la cabeza para comerse su cerebro y otras partes y tras desmembrarla, enterró sus restos en distintas partes de un predio de cultivo en la junta auxiliar de La Resurrección.
La pareja al parecer tenía problemas irreconciliables, lo que detonó una situación psicológica del individuo de nombre Álvaro, quien, en ausencia de sus hijas, la emprendió en contra de su esposa, al ser detenido intentó justificarse y dijo que escuchaba voces dentro de su cabeza.
Vecinos refieren que fueron las hijas de la pareja quienes cuestionaron a su padre sobre el paradero de la mujer de 38 años, de nombre Monserrat, ante la presión y la ambigüedad de encontrarse bajo los influjos del alcohol, terminó por confesar lo que hizo, por lo que otros familiares que ya sospechaban algo anormal, llamaron a la policía.
Mediante las redes sociales, los familiares de Monserrat exigieron justicia, y revelaron lo que la Fiscalía General del Estado intentó ocultar; los hechos sucedieron la semana pasada y la dependencia se mantuvo hermética.
De acuerdo a las primeras confesiones, el individuo empezó a tomar alcohol y luego a consumir drogas, pero el día 29 de junio, al parecer tocó fondo y luego de tratar de obligar a su pareja a sostener relaciones sexuales y de que esta se negara, decidió matarla y luego se comió su cerebro y otras partes del cuerpo.
Los restos del cuerpo de la víctima, divididos y esparcidos en varias partes de un terreno de cultivo, fueron hallados por apoyos caninos de la Fiscalía, hasta completar el cadáver, con el que pudieron constatar que era verdad que el individuo comió parte de su esposa.
El individuo está a disposición de un juez de control y la Fiscalía de Feminicidios entrega indicios para que se determine la responsabilidad del Caníbal de la Resurrección.







