-Personal del ayuntamiento han incurrido en prácticas de influyentismo, violencia institucional, omisión y otras irregularidades
-En el organismo defensor han evitado emitir una postura, debido a la amistad del presidente de la CDH-Puebla, la Síndico y el hijo de ésta
-También hay una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, por maltrato animal, pero en la dependencia sólo hay “tortuguismo”
La activista Erika Rodríguez denunció una serie de violaciones a sus derechos y en lugar de obtener justicia y sanciones a funcionarios involucrados, ahora enfrenta impunidad del ayuntamiento de San Andrés Cholula, específicamente por parte de la Sindico Felicia Jaramillo y del director Jurídico Raúl Betanzos.
Erika Rodríguez dijo que “Todo empezó por el hallazgo de latas con veneno y dos gatos muertos al interior del fraccionamiento Villas de Atlixco, primera sección, en San Andrés Cholula, ubicado frente al Complejo Cultural Universitario, en el año de 2023”
A partir de esa situación se dio cuenta de irregularidades que existían en el fraccionamiento, abusos por parte de la mesa directiva y del administrador.
Dijo que por lo anterior “solicité la intervención de la sindicatura y mi sorpresa fue que, en lugar de apoyar a los condóminos, me citaron en la sindicatura, la primera invitación nunca la vi, la segunda, sin habérmela entregado personalmente; la dejaron en el buzón.
Sin embargo, asistí, pues consideraba que iban a dar solución e intervenir para evitar más envenenamientos de animales, y para evitar también riesgos a los niños del fraccionamiento.
Dicha reunión de conciliación fue presidida por el abogado Andrés Torres Jaramillo, quien permitió que los integrantes de la mesa directiva del citado fraccionamiento, la insultarán, incluso le prohibieron que interviniera en los asuntos de esa comunidad, y que dejara de pedir cuentas y transparencia sobre el pago de las cuotas de 250 pesos mensuales de los 450 condóminos. Y todo eso lo facilitó Andrés Torres Jaramillo.
Inconforme por esa nueva situación, la activista quien tiene el grado académico de maestría, solicitó información por medio de transparencia, y en la Contraloría, en donde le informaron de manera oficial que Torres Jaramillo no era funcionario ni trabajador del ayuntamiento, además de que la reunión derivó en violencia institucional en agravio de la activista.
Por esa razón, se reserva aún el derecho de denunciarlo en los próximos días, por usurpación de funciones, como lo indican las pruebas relativas con que cuenta.
La denuncia también será hacia otros funcionarios, por abuso de autoridad, al citarla indebidamente y por coalición de funcionarios públicos debido a que distintas instancias se han encargado de proteger al supuesto funcionario, además de que han tratado de persuadirla a que “deje de incidir en cuestiones que no le corresponden”.
La activista ya presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos (CDH), pero la Sindico y el director Jurídico respondieron mediante documentos oficiales al organismo defensor, con mentiras, según la afectada.
Empero, el abogado que atendía su caso en la CDH habría dado credibilidad a la autoridad, lo que agrava la situación, a grado tal que la propia CDH-Puebla, turnó el tema a otra visitaduría.
En este caso, también pudo comprobar un posible conflicto de interés, pues cuenta con fotografías y textos de la red social de Facebook, que revelan que la Síndica y su hijo, son amigos personales del presidente de la CDH-Puebla.
La denuncia destaca la impunidad y la falta de transparencia en el ayuntamiento de San Andrés Cholula, donde la Sindico y el director Jurídico habrían solapado las irregularidades cometidas por el hijo de la Sindico.
Erika Rodríguez, sólo busca justicia y transparencia en este caso, y exige que se tomen medidas para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro.
Pero el ayuntamiento ha evadido por más de un año, emitir las sanciones respectivas a los involucrados, debido a que han incurrido en prácticas de influyentismo.
Cebe, señalar que en el tema de la aparición de latas con veneno, y envenenamiento de gatos, denunció en la FGE, pero sólo hay “tortuguismo, ineficiencia, y omisión”, sostuvo enfática.






