Los clasistas no sólo tienen el pacado del clasismo, pues además de clasistas son hipócritas.
Y una muestra de ello son los hechos de violencia que se registraron el día lunes en el Cluster 444 de Lomas de Angelópolis, donde Patricio N, agredió a un guardia de seguridad de la empresa Vima, Jonathan Nolasco de 19 años.
Debido a un video, el caso inundó las redes sociales y ya provocó conmoción nacional.
Pero también, la Fiscalía General del Estado ya inició una carpeta de investigación por el delito de lesiones y aparte de causar de provocar indignación nacional, el hecho abrió un debate sobre el clasismo en el estado de Puebla, y la hipócrita forma de vida de muchos de sus integrantes, pues lo que tienen es robado, prestado o logrado a base de fraudes.
Son varias veces que que se registran hechos violentos vinculados tanto a drogas, como a moradores de viviendas de Lomas de Angelópolis.
Y no es graciosa coincidencia, pues dese su creación, Lomas de Angelópolis arrastra historias de despojo de los terrenos con los que se han enriquecido vivales como la familia Posada Cueto.
Pero no sólo es clasismo, ni hipocresía, prepotencia o violencia, es impunidad y corrupción, por la falta de castigo de estos hechos.
Incluso fue un tema que visiblemente enojó al gobernador, Serio Salomón, quien, dicho sea de paso, viene de la cultura del esfuerzo y lamentó la brecha elitista, racial, así como las diferencias de credo y hasta la condición física que dejo ver el video.
El vídeo desató la furia de las redes sociales, pero también evidenció la violencia con la que actúan los padres del joven agresor, pues también son violentos.
La misma noche de la agresión del mozalbete inepto, su padre, Carlos Pereyra amenazó violentamente a otros guardias, y no es la primera vez, también han tenido episodios de violencia en contra de sus propios vecinos.
Ayer mismo, la familia de la mujer que grabó el video y lo subió en las redes sociales, fue amenazada, evidentemente por la familia violenta.
Pero la impunidad de esta familia violenta tiene explicación, pues se amparan en el manto de la corrupción: el padre y la madre violentos, son beneficiarios de programas sociales de empleo de la Secretaría de Trabajo de Morelos, donde les entregaron a la mujer, 50 milpesos mediante el Programa de Apoyo para la adquisición de maquinaria y equipo, pero la ayuda no fue porque fueran necesitados, sino porque además de ser rateros y abusivos son parte de la diversidad social mental, es decir, son pendejos.
El padre del agresor ha sido beneficiado por el Gobierno de Morelos, tiene una empresa de venta de tiempo aire para dispositivos y varias denuncias por fraude en empresas donde ha solicitado préstamos sin cubrirlos, vaya hipócrita clasista.
Paula Trade, la madre del agresor también es agresora, existe un vídeo en el cual golpea a una mujer, con la ayuda de dos funcionarias del Gobierno pro Morenista de Morelos.
Ya existe una explicación real sobre la línea del tiempo de lo que ocurrió.
El residente agresor llegó al Cuister 444 de Lomas de Angelópolis, activó su Parquimovil, pero no habría, presuntamente porque no habían pagado el servicio, por loque exigió al vigilante que levantara la pluma, pero precisamente para evitar problemas entre residentes y vigilantes, éste último no tenía forma de hacer que la pluma se levantara; no tiene acceso al dispositivo que levanta y baja el paso.
Ante la exigencia y violencia verbal del residente, el vigilante siguió el protocolo y dio aviso al supervisor, pero eso fue lo que encendió el energúmeno y fue entonces cuando agredió al trabajador.
La Universidad Anáhuac, donde estudia el mozalbete, y donde estudiaban los agresores de la Rueda en la zona de antros de Angelópolis, salió a deslindarse olímpicamente del hecho, suspendió al agresor y seguramente lo va a expulsar. No informan si analizarán con expertos en psicología, que factores hacen que sus estudiantes sean tan violentos. Y no, no pueden argüir que no es así.
Por su parte, la empresa internacional de prevención médica y seguridad social privada, MetLife, ya se deslindó de Paola; resulta que la mujer es consultora independiente, y seguramente ya no van a tener ninguna forma de relación con ella.
Pero en el tema de la impunidad, debe ser investigada la forma en que esta familia de violentos obtuvo beneficios de la Secretaría del Trabajo del estado de Morelos, pues las reglas de operación sólo permiten otorgar beneficios a personas de escasos recursos, que obtengan menos de seis salarios mínimos, y evidentemente este no era el caso.
Mientras tanto, la familia de agresores ya empieza a sufrir una muerte social.
Que bueno, yo lo celebro sobre manera.
Solo espero que siente un precedente para que quienes hagan lo mismo, tengan el mismo destino.
Sólo queda una duda, porqué en Lomas de Angelópolis y en la Universidad Anáhuac tienen cabida delincuentes.




