César Bemúdez Oliver era el director de la Facultad de Derecho de la BUAP, en rectorados pasados, todos lo sabemos, era el brazo violento y golpeador, cuando se requería poner a alumno y académicos quietos.
También era quien realizaba el trabajo sucio de rectorados anteriores.
Quizá por eso no encajó en la actual rectoría, en el presente de la BUAP, como ahora no hay violencia, y es cosa del pasado, los servicios de César Bermúdez Oliver ya son parte del pasado.
La primera noticia que tuve hace unos 25 años, de César Bermúdez Oliver, fue cuando agredió a mi amigo periodista, actual director de e-Consulta Tlaxcala, Martín Ruiz Rodríguez.
Es decir, a César Bermúdez Oliver lo conozco hace más de 20 años por violento, y a la fecha nada ha cambiado. De sus jefes, actuales y pasados, también tengo información de lo que hicieron ellos y sus padres, pero eso es parte de otra historia.
Todo esto viene a cuento, porque nuestro amigo, si aún me va a considerar así, César Bermúdez es ahora un académico contratando a malandrines.
Pero es un académico contratando a malandrines públicos que en su momento fueron parte de lo que conocíamos como “Los Pitufos”, personajes de la parte oscura de la delincuencia de la calle 22 poniente.
También ha contratado a golpeadores del barrio duro de Xonaca, quienes lo mismo trabajaron para “El Grillo” que para el personaje más oscuro de la historia política de Puebla, Eukid Castañón Herrera, para reventar y robar elecciones.
César Bermúdez también contrató a pandilleros y ladrones del barrio de San Antonio.
Todo este menú, de delincuentes públicos, ahora está en la nómina del Ayuntamiento de Puebla, de la forma más descarada, el Ayuntamiento de Puebla tiene entre sus trabajadores a experimentados golpeadores.
Y todos estos delincuentes están en Vía Pública, y no trabajan, sólo están ahí en la calle 3 Oriente y la 16 de Septiembre a la espera de ordenes de César Bermúdez, el “Gallo de Oro”.
Es decir, probados delincuentes son quienes van a aprobar el COREMUN, pero no es casualidad, sino que seguramente Eukid Castañón Herrera ya está detrás del “Cobro de Piso” que el Ayuntamiento de Puebla ya ejerce en las calles, todos los días.
El ayuntamiento de Puebla, utiliza criminales para criminalizar al comercio ambulante.
El ayuntamiento de Puebla tiene una óptica delicuencial y de cobro de piso para las calles del primer cuadro de la Ciudad de Puebla.
Lo anterior explica las balaceras y enfretamientos que se han registrado entre personal de Vía Pública y vendedores ambulantes, no es para menos si de un bando hay vendedores ambulantes, que necesariamente son agresivos y quienes a su vez, tienen que tratar con delincuentes instalados en el gobierno.
Y es que la vía pública es un gran negocio, ahí está el Restaurante Palmiras de Atlixco, literalmente fue construido con las cuotas del ambulantaje al ayuntamiento de Puebla.
Hay tres edificios en Puebla, que también fueron construidos, sólo con las cuotas del Ayuntamiento.
Por lo anterior es que Normatividad juega a la gallinita ciega todos los días.
La permanencia de los ambulantes es regulada en una oficina en donde juegan lotería para saber que grupo está una semana en las calles y que otro grupo descansa, los que trabajan pagan millonarias sumas.
Ese es el gran negocio del Ayuntamiento y hasta ahora, ninguna administración ha impedido esta forma de corrupción.
El ayuntamiento no regula la permanencia de los ambulantes en las calles, hace negocio hace negocio con la presencia de los ambulantes y para que el negocio sea redondo, esquilman al comercio establecido.
Las calles de Puebla son una verdadera mina de oro, y César Bermúdez, “El Gallo” ahora es “El Gallo de Oro”.
Esto ha sido siempre así, pero apenas hace poco, desde que estaba Ernesto “El Huevo” Guevara, con Eduardo Rivera, también contrató a delincuentes, pero su tino fue que les pagaba con dinero recolectado por el comercio ambulante, es decir, a diferencia de la actual administración, los delincuentes no fueron incorporados a la nómina.
Esto es grave, pero hay cosas más graves.
Primer aviso.





