-La cabeza humana hallada en las letras turísticas de Acatzingo perteneció al empresario Julio Armando Torres Dolores, de 30 años
Por Rubén Díaz Avelino
La cabeza hallada en el zócalo de Acatzingo, en una colcha y con un mensaje tipo narco, pertenece al empresario de Tecamachalco, Julio Armando Torres Dolores, quien habría sido secuestrado días antes y por quien la familia presuntamente pagó el rescate para que lo dejaran en libertad.
El hallazgo de la cabeza fue el día sábado 27 de septiembre, justo en las letras turísticas de “ACATZINGO”, la cabeza fue arrojada en una colcha y a un lado estaba un mensaje tipo narco y que además se adjudicaron los grupos violentos denominados como Los Tepeacas, y Los Caltencos.
Fueron unos comerciantes quienes se percataron de la presencia de la cabeza humana y dieron aviso a las autoridades, las que no se habían percatado del hecho, a pesar de que la Policía Municipal se encuentra a unos metros del lugar donde sucedieron los hechos, frente al Santuario de Nuestra Señora de Dolores.
Una versión extraoficial indica que los elementos de la Policía Municipal alteraron el sitio y por ordenes del presidente municipal, Germán Coleote Jiménez, trasladaron dicha cabeza, la colcha y el mensaje a la autopista Puebla-Orizaba, en donde se encuentra la Subestación de la Comisión Federal de Electricidad, para hacer aparecer que la cabeza NO fue arrojada en el primer cuadro.
Otra versión relativa al caso indica que el cuerpo no ha sido localizado y que la víctima fue secuestrada días antes en el municipio de Tecamachalco, de donde era oriundo y en donde tenía algunos negocios.







