-No garantiza protección a derechos humanos y ha caído en tráfico de influencias, con funcionarios de San Andrés Cholula
-Félix Cerezo es observado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos por evadir y archivar quejas de ciudadanos
Por Rubén Díaz Avelino
El actual titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla, José Félix Cerezo Vélez, concluye su gestión el 6 de noviembre de 2004, cuando cumple cinco años, pero busca que el Congreso del Estado lo ratifique, lo cual sucedería si los legisladores declinan la publicación de una convocatoria.
Sin embargo, fuentes consultadas al interior del Congreso del Estado, refieren que el titular de la CDH-Puebla, busca continuar otro periodo de cinco años más.
Sin embargo, ciudadanos poblanos han puesto quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, por omisiones de la CDH-Puebla.
Los quejosos -de quienes se protegen sus nombres por temor a represalias-, señalan que son varias ocasiones y en varios casos que la CDH-Puebla, es institución omisa, en perjuicio de los habitantes.
Hay personas quienes acuden a CDH-Puebla, para solicitar asesoría, protección y buscar que el organismo recomendaciones o posturas, frente a situaciones que padecen ante instituciones, pero se encuentran con omisiones.
Además, cuando la CDH-Puebla, solicita información a los funcionarios objeto de quejas ciudadanas, además de que tardan hasta medio año para obtener respuestas a quejas, permiten respuestas con mentiras o con evasivas.
Lo anterior, porque hay casos como el del director Jurídico de la Sindicatura San Andrés Cholula, Raúl Sánchez Betanzos, quien además de postergar, evadir y responder con mentiras a la CDH-Puebla, culpa al organismo “ombusdman” por no solicitarle la realización de mesas de trabajo y justifica que no hace esas mesas de trabajo, porque no se lo pide dicha comisión defensora.
Ante este tipo de irregularidades, como la de Sánchez Betanzos, la CDH-Puebla, no hace nada, a tal grado que funcionarios como el director Jurídico de San Andrés Cholula, lejos de recibir una sanción, va a recibir un ascenso en el que va a poner en más riesgo a otros ciudadanos.








