Vertical
Columna de casa
Por Rubén Díaz Avelino
AMLO, la involución a la mexicana
El decreto para promocionar revocación de mandato a funcionarios, es un paso más a la maldita dictadura de AMLO y ahora, tras torcer la ley y pisotear la constitución, le permiten al vejestorio hacer propaganda en esa pendejada llamada revocación de mandato.
Es como en la película de Todo el Poder, en donde el personaje “Varguitas” arranca de la Constitución lo que no le conviene y con su propio lapicero apunta nuevas leyes para cambiar lo que le estorba y violar que quiera.
Así es López Obrador, un maldito violador de las leyes que cuando algo no le gusta le da rabia y ladra como perro tratando de morder a quien no piensa como él.
En verdad, estamos frente a la instauración de una maldita dictadura.
En el vergonzoso Senado de la República pasó la ley con 67 votos a favor y 34 en contra y se aprobó en lo particular y los artículos reservados en los términos de dicho dictamen y así se aprobó el decreto mediante el cual se interpreta el alcance de la propaganda gubernamental
Ahora, con esto, vamos a tener más niños muertos por falta de medicamentos para tratarlos por el cáncer, pero ahora y con la mano en la cintura destinarán más de cinco mil millones de pesos en espectaculares y todo tipo de triquiñuelas publicitarias chatarra destinada a los borregos y otros malditos animales de esa calaña que siguen al maldito y futuro dictador de México.
Ya con esto, con todo el descaro del mundo, el otro maldito oligarca, el huevón de José Ramón López Beltrán podrá usar a su consorte a modo para que Pemex tenga contratos con otras empresas petroleras como Baker Hughes y le dan unas 20 casas y esté a la altura de Manuel Bartlett Díaz con sus centenares de propiedades o de Gertz Manero que tiene miles de euros en bienes en España, México y Estados Unidos, o el payaso de Jhonn Hakerman y su esposa.
O en su caso en el país en que vivimos, una alcaldesa, como Sandra Cuevas es separada del cargo sólo con el testimonio de dos policías, simplemente porque la estúpida Jefa de Gobierno, la consentida del dictador Claudia Sheinbaum le fue a llorar y se le hincó no se a que al vejete senecto que vive en Palacio Nacional.
En verdad, no digan que no está ocurriendo.
Esto es un asalto a la razón, es un atentado contra la democracia y es un vil y cobarde albazo a un estúpido viejo demente que se hace la víctima, se orina en los pantalones y se mete un micrófono en la boca porque no puede contener todas las mañanas una diarrea bucal que hace más y más estúpidos a sus ya estúpidos seguidores.
Y para acabarla de chingar, acaban de aprobar las tiendas de raya, hemos regresado a 1910, y obligarán a los trabajadores a comprar en ciertos lugares donde las empresas tengan un convenio para que desde la nómina le descuenten a los trabajadores lo que compran.
Malditos animales, esto es la involución del país.






