Alfredo Gómez Palacios: Corrupción, opacidad e impunidad
Por Rubén Díaz Avelino
Desde la llegada de Alfredo Gómez Palacios a la dirigencia de la Sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, (SNTE) en Puebla, también llegó la corrupción, pero no llegó sola de la mano del líder charro, también vino acompañada con el tufo de la opacidad y la impunidad.
Y es que, en 2022, cuando le entregaron la dirigencia que actualmente ostenta en contra de la mayoría de los maestros, recibió una bolsa de 1 mil 250 millones de pesos del Fondo de Ahorro.
Más de dos años después, el Fondo de Ahorro sólo tiene 1 mil 280 millones de pesos, es decir, sólo 30 millones de pesos más. Cuando debería de haber al menos mil 400 millones de pesos.
La única virtud de Gómez Palacios es la magia, pues han desaparecido al menos 320 millones de pesos en la actual gestión, un desfalco nunca antes visto entre los profesores.
Pero esto no es nuevo, Gómez Palacios ya tiene hay antecedentes de ese tipo; hace unos años desaparecieron unas mil laptops,
Las malas lenguas dicen que la compra de mil computadoras personales, sólo fue una apariencia, pues dichas laps nunca ingresaron, pero el dinero sí salió de las arcas magisteriales.
El SNTE cuenta con unos 30 mil maestros afiliados, pero de éstos, 24 mil profes hacen aportaciones como sindicalizados, como miembros activos.
Faltan menos de dos años de la gestión actual que encabeza Alfredo Gómez Palacios, pero para tapar la corrupción, opacidad e impunidad, ya preparan al nuevo sucesor, en la persona de Omar Castañeda Ramiro, un incondicional del actual líder.
El candidato de Alfredo Gómez Palacios y de la dirigencia nacional del SNTE, tienen dos objetivos; mantener la corrupción, la opacidad y la impunidad, y hacer más negocios a costa del sudor de los trabajadores de la educación, como se quejan los profes.
El desfalco no es menor, se trata de dinero público, pues los dueños de los recursos de las aportaciones de cuotas sindicales, no son otros que los trabajadores de la educación.
Desde que Gómez Palacios llegó a la dirigencia, la falta de transparencia ahí, es como en las dictaduras; no rinden cuentas y se niegan a transparentar el destino de los recursos.
Otro abuso que se comete en agravio de los profes, es en el tema de las jubilaciones.
Le niegan hasta por siete años a los profesores su derecho a jubilarse, y con ello, el derecho que tienen a un recurso por el que trabajaron la tercera parte de su vida en favor de la educación.
Con la negación del derecho a las jubilaciones, los afectados se han visto obligados a recurrir al derecho de amparo, pero cuando buscan por ese instrumento de la vía legal el acceso a sus recursos económicos para vivir el resto de su vida en retiro, la dirigencia los castiga y les posterga la liberación de su dinero, hasta por otros siete años más de retraso; luego entonces la dirigencia hace caso omiso y viola los ordenamientos de jueces federales.
No hay ley ni poder en la tierra, que pueda garantizar a los profes el derecho a sus recursos.
Cuando los aspirantes al dinero de su jubilación, ganan los amparos, los obligan a recurrir a abogados del SNTE, para “facilitar” los pagos, pero entonces, para darles su dinero, los “Beneficiarios” tiene que pagar una comisión del 20 por ciento de sus recursos, lo cual es una verdadera mafia.
Todo esto es una estratagema para beneficiarse del dinero de los maestros.
Y ante todo esto, Alfredo Gómez “El charro” Palacios, como buen pillo de cuello blanco, inició desde hace año y medio, la construcción de un edificio en los terrenos sindicales, frente al INEGI, en la zona de la parte rasera de la Capu.
Pero eso no es todo, también se inició la edificación de un Centro Comercial, con los recursos que le son negados a los maestros y con ello, su derecho al dinero por el que trabajaron varias decenas de años.
Y como en el SNTE todos los negocios quedan entre amigos, la misma mafia, el edifico y el centro comercial, son una obra que construye la constructora de la familia Yitani, la misma empresa que hace todas las obras desde que fue dirigente del SNTE51 Jaime García Roque.
Los Yitani, en concurrencia con la familia Gali Fayad, construyeron hace algunos años el edificio sindical del SNTE, donde se alojan actualmente las oficinas del comité.
Pero cuando ese edificio empezó a ser construido, García Roque recurrió al engaño y dijo a los profesores que la obra iba a ser destinada a cumplir los objetivos de capacitación y actualización, pero sólo fue un pretexto porque en realidad le dieron otro sentido, al final.
En el SNTE suena la música de la danza de los millones.
El dinero de los profesores es para obras, mientras a ellos les niegan sus derechos para vivir dignamente en su retiro.
Las aportaciones de las cuotas sindicales tienen, o debieran tener el objetivo de garantizar el retiro y jubilación de los mentores, pero las aportaciones al Fondo de Retiro, es dirigido a obras con precios inflados para beneficios personales, de camarillas y de la mafia que se ha apoderado del recurso de los profesores.
Pero los profes, no sólo son víctimas de estos abusos y pingues negocios; el magisterio poblano es cómplice porque no alzan la voz, no exigen transparencia y con ello facilitan la corrupción, la opacidad y la impunidad de sus líderes.
Cada quien tiene a los dirigentes que se merecen.
Salud.




