(Segunda Parte)
En esta segunda parte, en el tema de los turbios negocios del empresario poblano Edgar Nava y la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, abundaremos sobre los conflictos de el gerente del Hotel Señorial San Francisco y el restaurante Casa 17, genera en contra de los propios clientes, entre los que se encuentran personas de la tercera edad, incluso contra un magistrado en un evento del Poder Judicial de Tlaxcala.
Cabe señalar que todas estas irregularidades son permitidas por el socio principal del hotel referido, el empresario poblano Edgar Nava, concesionario del periódico 24 Horas, en Puebla y Tlaxcala, otro de los socios del hotel y restaurantes referidos, quien es el dueño de Medical Life, Sergio Martínez.
El gerente Alejandro Lastra ha informado a los empleados que cuando acuda al lugar la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, o sus funcionarios de primer nivel, nadie puede cometer error alguno, ya que el inmueble del Hotel San Francisco y restaurante Casa17, es propiedad del gobierno del estado y ella es socia y por esa razón, el hotel no le paga la renta al gobierno de Tlaxcala.
Cuando los trabajadores denuncian despido laboral en la Junta de Conciliación y Arbitraje, el cálculo del pago por despido es con ventaja al restaurante, tales han sido los casos de despidos como José Xocuitiotzi.
Todo lo tenemos documentado, previendo que van a negar todo.
Cuando Lastra laboró en La Fonda de Santa Clara, realizó desvíos de recursos, a tal grado que los propietarios de apellido Araujo, lo denunciaron y le comprobaron diversos delitos, pero llegó a un acuerdo y a la fecha sigue pagando en partes desfalcos que le descubrieron.
A decir de los empleados, el socio principal del restaurante, Edgar Nava y la gobernadora, Lorena Cuéllar, tienen varios negocios más.
Hay que recordar que, en el Museo de Arte de Tlaxcala, el empresario instaló un bar en la parte de alta de ese instituto de la cultura.
Esto afirman los trabajadores: “Exponiendo al gerente del hotel San Francisco en Tlaxcala, Alejandro Lastra Pérez, por su incapacidad de dirigir al personal del hotel; hace a un lado los derechos de los empleados con malos tratos e intimidación reiterada, si no pensaban de la misma manera que él, haciendo uso de su puesto para agredir verbalmente y sicológica mente a varios empleados, tratándolos de la peor manera”.
Y hay más, un caso especial Omar Romero, quien al acudir al Bar Azul del hotel de los horrores, en calidad de cliente, lo corrió del bar gritándole que se largará, que era su bar y él decidía quien podía entrar a consumir; le aventó sus pertenencias, incluso mandó a traer a una patrulla municipal a Jenny Montiel la expuso en el chat del hotel, afirmando que era una persona que no servía para nada, o a la cocinera Mariela “N”, quien incluso tuvo un incidente dentro del hotel: estuvo de incapacidad varios días y al presentarse a laborar ya tenía a otra persona en su puesto, por lo cual, entro en demanda. A Mirian Reyes, ama de llaves, la bajo de puesto solo por tener indiferencias con la esposa del gerente.
Aún está laborando como recamarista o en lavandería; a José Hernández, Cheff ejecutivo lo corrió después de un evento de Medical Liffe, también en demanda laboral, y al no querer llegar a un arreglo, el gerente del hotel con el cheff ejecutivo lo acuso de robo de loza, pero no era la primera vez que hace uso de esas artimañas; a Luis Sánchez, mesero del hotel le gritaba y lo intimidaba, discriminándolo por supuestamente tener un diferente tipo de orientación; y a Juan Hernández, también mesero del restaurante, con antigüedad de tres años ocho meses, lo agarró de “piñata”, por pelear por los derechos y mejores tratos de compañeros del hotel, incluso le dijo que era la manzana podrida y le prohibía a los empleados del hotel hablarle.
Este personaje irrisorio, comete bulling laboral.
Hay que reconocer que, en Alejandro Lastra, no todo es negativo, pues aprovecha su puesto, para comer platillos especiales para él y su esposa, Lucrecia “N”, tomando hasta 6 o 7 refrescos al día todas, cuando desayuna con amigas, pero todo eso, no lo registran, lo mismo sucede con familiares y amigos en común, quienes incluso gozan de habitaciones gratuitas.
Pero esto, no se lo diga al empresario Edgar Nava ni a su socia estrella, la gobernadora Lorena Cuéllar, y si lo hace, hágalo en voz baja, porque se vayan a enterar estos alegres socios.
Una práctica común con el personal, es negarles la seguridad social, es tan cierto que ya obtuvieron una multa por negarse a asegurar a sus esclavos, perdón, quise redactar empleados.
Y en esa dinámica, a los empleados les tardan hasta tres meses en pagarles su trabajo en eventos externos a su horario laboral.
Debido a la falta de espacio, en otra entrega podríamos abordar el conflicto con la CONADE.
Compre sus palomitas porque está divertido, todo depende de las buenas negociaciones laborales con quienes han presentado demanda laboral.






