Por Ismael Rojas Cuéllar
La Fiscalía General del Estado de Puebla dio a conocer nuevos detalles de la investigación por la muerte de Rubén Alberto Curiel Tejeda, entre ellos un mensaje póstumo, registros de videovigilancia y resultados periciales que llevaron a la institución a mantener como hipótesis principal una muerte autoinfligida.
Durante una conferencia, la fiscal Idamis Pastor Betancourt presentó la cronología de los últimos movimientos del exfiscal Anticorrupción, quien también se desempeñaba como coordinador general jurídico de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Las cámaras del CIS Angelópolis registraron a Curiel la noche del 24 de septiembre. A las 21:01 horas salió de su oficina; minutos después fue captado en la zona de un cajero automático y posteriormente en la explanada del complejo. A las 21:07 horas quedó registrado cuando se dirigía hacia el estacionamiento subterráneo.
Al día siguiente, Curiel fue localizado sin vida dentro de una camioneta estacionada en el sótano 3 del complejo gubernamental. Los estudios forenses determinaron que murió por un traumatismo craneoencefálico provocado por un proyectil de arma de fuego.
La Fiscalía informó que en el lugar fue localizada una pistola calibre .380 y que los análisis balísticos establecieron correspondencia entre el arma, el casquillo y el proyectil encontrados en la escena. También se confirmó que Curiel no contaba con registro, licencia o permiso de portación para dicha arma.
Uno de los elementos que la FGE incorporó a la investigación es un mensaje póstumo enviado por WhatsApp, cuyo contenido fue presentado durante la conferencia: “Lo lamento, los amo, cuida a mis hijos”. La Fiscalía señaló que no divulgaría mayores detalles de las comunicaciones personales por respeto a la familia.
La investigación también contempla el contexto personal que rodeó las últimas horas del funcionario, incluida una separación y comunicaciones relacionadas con una relación extramarital, información que fue incorporada a la carpeta mediante testimonios y registros de comunicación.
Sin embargo, la Fiscalía todavía mantiene diligencias abiertas. Entre ellas está determinar la procedencia del arma y esclarecer por qué la detonación no fue advertida por el personal de seguridad del CIS durante esa noche.
Pastor Betancourt señaló que serán entrevistados policías auxiliares y trabajadores encargados de la seguridad del complejo para establecer qué ocurrió durante el periodo transcurrido entre la última aparición de Curiel en las cámaras y el momento en que fue localizado.
Con los elementos reunidos hasta ahora, la FGE sostiene la hipótesis de una muerte autoinfligida, aunque las investigaciones continúan antes de cerrar de manera definitiva la carpeta.







